dijous, 3 d’abril del 2014

Entrevista a Gabi Martínez



Desde La Petita Llibreria nos gustaría acercar al público la figura de Gabi Martínez, un hombre apasionado por las letras y por la tinta que recorre sus venas.

Ya nos sorprendió con “Sólo para gigantes”, “Los mares de Wang”, “Diablo de Timanfaya”, “En la barrera”, “Sudd”, “Ático” y “Una España inesperada”, todos ellos salpicados con un realismo que sacude conciencias a la vez que nos muestra nuevas maneras de ver la vida, nuevos sitios y nos abre la mente a nuevas visiones.

Su pluma ágil y altamente adictiva nos presenta en esta ocasión Voy de la mano de Alfaguara, una obra maestra que os sugerimos que no la dejéis escapar pues os veréis sorprendidos por una prosa fantástica, amena y una gran fotografía sobre la persona, los lugares y el marco histórico, social y político de los momentos que marcaron el desarrollo de una gran historia.

Puestos en materia, nos preparamos para el viaje y dejarnos fluir por el encanto de su autor:

¿Cuándo descubrió que el mundo de las letras le estaba esperando?
Mi afición por la lectura arranca con los cómics que mi padre me traía de niño cada sábado a mediodía al volver de trabajar. Después, recuerdo como una revelación Zalacaín el aventurero, una novela que me animó a seguir buscando en otros textos lo que Zalacaín me había dado. Supongo que ése es el origen de la pasión. Al cabo de los años creí que quizá yo mismo fuera capaz de hacer sentir a otras personas lo que yo había sentido gracias a la literatura, y aquí sigo.

El protagonista de la narración va en busca de Gabi Martínez, ¿cree que es más fácil escribir sobre otra persona o escribir sobre uno mismo?
Es fácil escribir sobre cualquiera en quien hayas pensado intensamente, a quien hayas construido en tu cabeza, porque ese deseo de transmitir un yo genuino -sea cual sea- acaba trasladándose al texto. Se trata de querer en serio vivir una vida, aceptar lo mecanismos mentales de quien sea, los tuyos incluidos, ser capaz de ver el mundo con los ojos que te pones cuando te sientas a escribir. Alguna vez he dicho que todos nos vemos como personas pero para la mayoría no somos mucho más que personajes. Entonces, ¿qué dificultad hay en elaborarnos como ficción? Al escribirte, tú mismo pasas a otro plano, te conviertes en la idea de un hombre. Si logras verte como tal, no deberías representar un problema mayor que cualquier otro protagonista.

¿Cree que la máxima “Es narrando que nos narramos” cobra una especial importancia en este relato?
En este relato, quizá de un modo más evidente. Aporto otro refrán: el camino se hace andando. Creo que toda acción lleva a un reflexión, y en este libro he intentado mostrar cómo un cúmulo de situaciones resultan decisivas para ir esculpiendo el carácter de una persona. Contándolas me he contado un poco más a mí mismo, sí.

¿Cómo consigue un equilibrio tan perfecto entre realidad y ficción?
No soy del todo consciente de ese equilibrio, en todo caso lo intuyo, pero si, como dices, funciona, quizá se deba a que vivo ahí. Al cabo del día paso muchas horas en universos de ficción -muy creíbles, ya sean literarios, de cine, cómic...- de modo que a la hora de pensar o escribir, a menudo lo real y lo inventado se combinan naturalmente dando lugar a esa mixtura verosímil. Porque, finalmente, el meollo de las historias es que sean creíbles, que ahí dentro palpite una verdad que el lector sepa genuina, más allá de las ficciones a las que el autor haya tenido que recurrir para lograr ese efecto.

Integrar el género periodístico en la novela le ha aportado ese toque personal e identitario de sus novelas donde siempre hay un espacio para las sorpresas y las novedades. ¿Le costó la transcripción del periodismo dentro de la novela?
En absoluto, yo me formé como periodista. Soy periodista. Esta profesión me ayudó a superar una timidez enfermiza y a enfrentarme al mundo a base de preguntas, de modo que conozco desde dentro la dinámica periodista-entrevistado l.  

¿Qué novela de las que ha escrito es la niña de sus ojos?
Buf, qué difícil. Sobre todo teniendo en cuenta que hasta ahora he tenido la inmensa fortuna de escribir lo que he necesitado -y es literal lo de necesitar- en cada momento. Varios libros han significado algo importante, un paso hacia algún lugar. Aunque el que desde luego revoluciona mi vida es Sólo para gigantes. Artísticamente, creo que con En la Barrera llegué a algún lugar hermoso... y Voy es la culminación de un recorrido... aunque me has preguntado por novela y, literalmente hablando, solo Voy lo es.  

¿Cómo ha sido el proceso de documentación y la escritura de esta fabulosa obra?
Te agradezco mucho el adjetivo. El proceso es el de una vida viajando con una libreta y un bolígrafo, experimentando el amor y el desamor, el deseo, la censura -uno de mis libros estuvo a punto de ser retirado de las librerías canarias-, la decepción con el periodismo, la impotencia ante la hipocresía de los políticos y la presunta autoridad, la observación de las personas, los animales, las geografías, el constante cultivo de la fantasía y el interés por lo que se suele ver como marginal.  

El protagonista de su historia ve como sus más allegados se le presentan para mostrar matices o versiones de la aventura. ¿Cuál cree que es el más revelador?
En una composición a base de fragmentos, prescindir de uno siempre significa no alcanzar el dibujo final. Creo que todas las piezas son necesarias para entender alguna faceta del protagonista. Aunque si debiera quedarme con uno, no por revelador sino porque le habita un espíritu espléndido con el que no me importaría envejecer, ése es Harry, el guía australiano.

El periodista va tras la investigación y podemos ver que los objetos nos dan mucha información. ¿Qué cree que contarían sus utensilios?
La libreta y el boli, ¡todo! O la mochila. Lo demás, casi siempre es provisional. Herramientas que sirven para ocasiones concretas, aunque a veces sin ellas se pasaría muy mal. De todas formas, me apunto la idea. Igual que Wajdi Mouawad acaba de hacer una estupenda novela narrada por distintos animales, habrá que explorar las posibilidades de los objetos del viajero.

Si usted se perdiera por el mundo ¿Dónde lo podríamos encontrar?
Sudán. Es una posibilidad. Uno de los lugares donde sin duda volvería. La elegancia y la dignidad de esa gente, las distancias desoladoramente bellas, el viento... Sudán.

¿Cree que los humanos estamos atrapados en el engranaje del destino permaneciendo impasibles a éste?
Ese es un planteamiento bastante fatalista. Voluntad y respeto son dos cosas que me enseñaron mi padres para hacer frente al destino. Y algo ayudan.

Usted nos habla de la importancia de establecerse en un lugar, echar raíces, encontrar su lugar en el mundo… ¿No cree que a veces es bueno cortar por lo sano y descubrir la inmensidad del mundo?
Claro. Soy partidario activo de esas rupturas. Creo que el viaje es una grieta por donde corre el aire, la vida se ventila mejor viajando. Pero suele ser más sencillo viajar sabiendo más o menos que hay un lugar en el mundo donde alguien te espera.

Para finalizar, nos gustaría formularle la pregunta de la casa: ¿Cuál es aquella pregunta que nunca le han hecho y siempre ha querido contestar? ¿Nos la puede responder?

P- ¿Hay alguna pregunta que no le hayan hecho y siempre haya querido contestar?

R- No.

Muchísimas gracias por su tiempo y sus palabras. Para nosotros es todo un placer poder acercar a nuestros seguidores una figura tan ilustre de las letras.

Mucha suerte y gracias de nuevo.

Muchas gracias a vosotros por el interés y la atención que habéis prestado al libro. Ha sido un placer.
Un cordial saludo.
Gabi. 

dimecres, 2 d’abril del 2014

Voy



Hoy os queremos acercar a Gabi Martínez, el autor que ya nos sorprendió con “Sólo para gigantes”, “Los mares de Wang”, “Diablo de Timanfaya”, “En la barrera”, “Sudd”, “Ático” y “Una España inesperada”, todos ellos salpicados con un realismo que sacude conciencias a la vez que nos muestra nuevas maneras de ver la vida, nuevos sitios y nos abre la mente a nuevas visiones.

Su pluma ágil y altamente adictiva nos presenta en esta ocasión Voy, una obra maestra que os sugerimos que no la dejéis escapar dado que os veréis sorprendidos por una prosa fantástica, amena y una gran fotografía sobre la persona, los lugares y el marco histórico, social y político de los momentos que marcaron el desarrollo de una gran historia.

Los humanos pensamos que el destino es como un ejército de hormiguitas que poco a poco nos conducen hasta donde nos toca, estamos confinados a nuestro camino y somos sumamente temerosos a los cambios de rumbo y a los volantazos de la vida.

En este espectacular volumen que nos ofrece Alfaguara, el autor nos presenta una novela donde la búsqueda de uno mismo, de ese lugar que te hace feliz para establecerte y la crítica a la quietud son las protagonistas.

Un joven periodista intenta localizar a Gabi Martínez, un famoso escritor desaparecido en Nueva Zelanda.

Más que localizarlo, el periodista se preocupará por entender los motivos que le llevaron a romper con su vida e ir a la búsqueda de su futuro. Una construcción que no dejara impasible a nadie.

Una obra ágil, que te sacude la conciencia y te moviliza los hilos más íntimos, creemos que es recomendable para todos los amantes de las buenas letras y las grandes historias.

Para nosotros es un viejo conocido y si vosotros le dais cabida a este viaje os aseguro que caeréis en las redes del autor. Cada novela tiene su toque, conexiones con la realidad, reflexiones sobre la vida y lo humano… casi podemos decir que no se puede pedir más.

Si leéis este, iréis directos a las librerías a por sus otros títulos pues su prosa y sus historias son contemporáneas, para nada estereotipadas y llenas de sentido.

Hacednos caso y rendiros a esta lectura. Eso si, si os falta un poco de convencimiento, mañana podréis saborear la genial entrevista que el autor nos ha concedido de manera gentil.

Una gran obra y un gran autor.

dimarts, 1 d’abril del 2014

Sorteig Premi Sant Jordi



Avui comencem el mes més literari del any, l'Abril està ple de llibres i roses, i gràcies a l'Editorial Proa, nosaltres podem regalar tres exemplars del Premi Sant Jordi d'enguany entre els nostres seguidors de Facebook.

Només heu de seguir les instruccions i creuar els dits. Molta sort a tots.


El amor es un bocado de nata



La editorial Suma de Letras ofrece a sus fieles seguidoras un soufflé para los paladares más exquisitos. Una historia formada por una masa ligera, suave y esponjosa, donde diversos ingredientes confluyen para crear un impacto rico en matices y sabores.

Una narrativa que reposa en un tempo tranquilo hasta que sube la masa y el lector ya no puede esperar más para descubrir como continuará, en ese momento la masa sube sin interrupciones y con un aumento de temperatura hasta llegar al punto culminante donde lector y personajes se conjuran en un final dulce y delicioso.

Elisabetta Flumeri y Gabriella Giacometti forman una exitosa pareja creativa. Autoras de novelas románticas y fotonovelas, han escrito para la radio y la publicidad, y han sido guionistas de populares series de la televisión italiana como “Incantesimo”, Carabinieri” y “Orgoglio”.

Nuestra protagonista es la joven Margherita, como ella misma cuenta, el día que según los Mayas sería el fin del mundo, se transformó en el fin de su vida hasta el momento, tres sucesos inesperados le devuelven la libertad que había entregado. Carga el coche con sus animales y vuelve a casa de su padre, a su pueblo, a sus raíces, un lugar que la espera con los brazos abiertos y donde el destino la espera con giros inesperados y más de una alegría, aunque no se libra de algún trago amargo.

Margherita es una diosa de la cocina, sus sentimientos afloran a través de sus manos y sus creaciones, con platos como “Estrellas fugaces”, “Crema de naranja” o “Pudín de queso parmesano” conquistará a conocidos y extraños.

Nicola Ravelli, es un importante hombre de negocios que está comprando tierras en su pueblo, y al necesitar una cocinera para eventos, le recomiendan a Margherita, entre ellos saltaran chispas, un tira y afloja entre lo que el corazón dicta, la piel siente y la conciencia recuerda.

¿Podrá un plato bien presentado y delicioso descongelar a un corazón frio? ¿Podrá la sencillez y humildad de Margherita destronar las maneras de un rico y poderoso?

Una historia de encuentros y desencuentros, de interferencias y conexiones, un mundo de sensaciones está a punto de explotar en la cocina de Nicola en manos de Margherita.

El amor es un bocado de nata es una novela donde las sensaciones, los sabores y los paisajes traspasan las páginas para aposentarse en el paladar del lector. El amor puede ser dulce y picante, suave como la crema o fuerte como el vino, pero para nuestros protagonistas es suave como la nata.

Las cuatro manos que han colaborado en su construcción aciertan con unos personajes bien definidos y en constante evolución y adaptación a las situaciones. El detalle que tienen añadiendo al final del libro un apéndice con el recetario de Margherita invita al lector a descubrir por sí mismo sus delicias culinarias que podremos compartir con aquellos a los que queremos, aunque si todo es tan delicioso como parece, acabaremos sin entrar en los pantalones.

Estáis todos invitados a pasar por “Da Erica”.