dimarts, 10 d’octubre de 2017

Una columna de fuego



Hoy os invito a descubrir una de las novelas del año, Ken Follett regresa con la continuación de “Los pilares de la Tierra” y “Un mundo sin fin” con Una columna de fuego.

Empezaré por presentárosla de fuera hacia adentro. Una edición sublime, en tapa dura y sobrecubierta con relieve esconde un volumen marcado por el ocre de un mapa antiguo mostrándonos un navío surcando el océano.

Un volumen generoso de más de novecientas páginas en las cuales nada es azaroso y todo está muy bien tramado sin dejar cabos sueltos.

Una historia donde se mezclan personajes reales con ficticios, que se basa en la solidez histórica y su profundo conocimiento por parte del autor al enviarnos al siglo XVI, una época de conflictos políticos y religiosos, consiguiendo que nos sintamos un personaje más de la novela.

El propio autor nos regala al empezar la novela un glosario de sus personajes, tanto reales como María Tudor, María Estuardo o Enrique II como ficticios, aunque he de reconocer que el autor sitúa cada personaje con pequeños detalles a lo largo de la narración y consigue hacerlos tan vívidos que en pocas ocasiones es necesario recurrir a él.

La novela está dividida en cinco partes, empieza en 1558 y termina en 1606 regalándonos un epilogo que nos llevará a 1620 y nos tocará el corazón.

Nos encontramos en Kingsbridge, (símbolo de Inglaterra para el autor y sus fieles lectores), donde un joven  Ned Willard regresa en Navidad en busca de Margery Fitzgerald, pero Europa ha cambiado y ahora estos dos jóvenes están en bandos opuestos, transformando su amor en algo prohibido.

Isabel I llega al trono y mientras Europa le muestra su peor cara, ella muestra su inteligencia creando su propio servicio secreto para descubrir espías y a todo aquel que atente contra ella y los suyos.

Una trama que se desarrollará entre verdades y mentiras, susurros y venganzas, el Protestantismo y el Catolicismos, llevando a unos a la herejía frente al poder del monarca y a otros a decantarse aunque sea tras una máscara de fingida devoción a seguir el mandato real.

Y mientras la vida de Ned y Margery se irán entrecruzando, ofreciéndonos una historia de amor a lo largo de cuarenta años.

El autor consigue que el lector empatice con sus protagonistas y llegué a odiar a otros con intensidad y vehemencia, su profundidad y solidez les dan un carácter real, brindando un rico abanico poco estereotipado entre ellos.

Plaza & Janés nos presenta una novela histórica profunda, con raíces solidas que se desarrolla con una complicada sencillez fruto de una pluma selecta y muy estudiada, un esfuerzo titánico en manos de un autor que nos lleva al pasado entre espías, monarcas y el pueblo que baila al son que le tocan, aunque la rebeldía brotará en el corazón de algunos pocos.

Novecientas páginas que se me han hecho cortas gracias a su prosa fluida, sus diálogos dinamizantes, descripciones históricas del ambiente y de su manera de vivir pulcras y definidas. Una joya en la línea del autor y que deja con una agradable sensación de haber formado parte de una historia redonda y bien cerrada.

Un Best-Selller con todas sus letras.

Os invito a que leáis sus primeras páginas.