dissabte, 30 de setembre de 2017

Todas las canciones de amor que siempre sonarán en la radio



Llegamos al final de la tormentosa relación entre dos almas marcadas por su pasado, Cristina Prada y su trilogía “Todas las canciones de amor” se despide a lo grande tras invitarnos a reír y llorar, a enamorarnos y a tener ganas de estrangular a alguien, una novela sexy y picante que calienta el ambiente pero que tras “Todas las canciones de amor que suenan en la radio” y “Todas las canciones de amor que aún suenan en la radio” baja un poco el termostato y dispara los sentimientos verdaderos en Todas las canciones de amor que siempre sonarán en la radio.

Nuestros protagonistas pasaran de una boda exprés a ver como su matrimonio se deteriora por momentos, una feliz noticia aparecerá en sus vidas pero su desenlace creará entre ellos un abismo casi insalvable, quizás todos aquellos que decían que no estaban preparados y que al final Ryan se cansaría de ella tenían razón, aunque esta vez será Maddie quien pondrá tierra de por medio tomando decisiones unilaterales y empezando a pensar por ella misma y para ella misma.

En esta última entrega la autora os llegará al corazón, con su prosa ligera tratará temas espinoso, las páginas pasan en un abrir y cerrar de ojos, y aunque quizás en la balanza los personajes lo pasen más mal que bien, sabe cómo transformar un deseo, una obsesión en una ventana al corazón y a la verdad.

Hay verdades que duelen mucho, que hieren el alma mortalmente, pero solo si el amor es real y profundo puedan llegar a ser algo mejor de lo que eran juntos o por separado.

¿Puede una sola imagen decir más que mil palabras? ¿Puede un solo gesto romántico despertar a un corazón dormido?

Una historia de amor pasional que tanto arde como una llama como se enfría como el hielo, con un marco incomparable como la ciudad de Nueva York que tiene su propio espacio como personaje secundario.

Booket en su colección laerótica nos muestra las diversas caras de una misma relación, la visión de ella, la de él, la de aquellos que se ven arrastrados al drama o a la felicidad, pero sobretodo da la oportunidad al lector de formar parte de un grupo de amigos que se apoyan en todo momento y para quienes el lazo de la amistad es intocable.

La entrega más musical de todas, con variedades de género, tempo y artistas, pero un plus muy agradecido por los lectores quienes al escuchar las canciones amplían la profundidad de los sentimiento de los personajes y tras leer la trilogía y escucharlas de nuevo tendrán la sensación de reencontrarse con unos viejos amigos.

Aquí os dejo el principio del final, enamoraros o no es cosa vuestra.