dilluns, 17 de setembre de 2018

La noche de las medusas


Hoy no solo he descubierto una nueva historia sino que también he descubierto a un nuevo autor, Jacinto Rey, quien lleva a sus espaldas varios éxitos editoriales y quien con La noche de las medusas me ha atrapado.

La novela arranca con un marco histórico definido por el alunizaje del Apolo XI el veinte de julio de 1969 aunque este hecho acabará siendo irrelevante para la vida de nuestros protagonistas, esta noche nos llevará a descubrir el motivo del título de la novela y el momento exacto en que las vidas de nuestros personajes se truncaron.

Nos encontraremos en el diez de octubre de 1945 en Tánger, una noche oscura iluminada por cientos de medusas luminiscentes que nos dejaran ver y observar los sucesos que se dieron lugar en la oscura noche.

Un hecho que tardará veintitrés años en cocerse a fuego lento entre la ira y la venganza.

En Tánger conoceremos a Serafín Leal, Bruno Grande y Andrés “el puro”, tres legionarios que unen sus vidas por sobrevivir a la guerra cuando un tesoro cae en sus manos y la avaricia empieza a tejerse en sus corazones.

Este será el motivo que nos devolverá a Tánger y a Madrid de los años sesenta y a la culminación de los instintos más bajos de la humanidad.

Esta novela empieza de manera pausada presentándonos a sus protagonistas de manera separada, bien definidos y mostrando su aura, su maldad, su bondad o la lucha de ambas frente a un hecho puntual. No hay personajes grises, todos se decantan a un lado de la balanza incluso aquellos que se esconden tras una máscara de bondad mientras esconden un alma oscura y vengativa.

A partir de ese momento y en capítulos cortos la trama se va volviendo más ágil y dinámica, atrapa al lector en un thriller de apariencia sencilla aunque nos guarda un final con un giro argumental inesperado y agradecido.

Las descripciones de Tánger con sus aromas, sus comidas, la miseria y la opulencia crean un ambiente que bombardea los sentidos, es como si pudiéramos pisar sus calles y sentir el ambiente en nuestra piel, sin menospreciar las descripciones del Madrid de los años sesenta y del nuevo Tánger.

Con una prosa sencilla y pulida el autor nos hace participes de esta historia.

Tal y como nos dice el propio autor es “una historia de búsqueda, autodescubrimiento, venganza, expiación y redención”.

Una novela que me ha seducido desde su portada en blanco y negro, hecho que me ha recordado las televisiones de los sesenta, con una mujer observando la ciudad a sus pies esperando aunque aún no sabía el que.

Suma de letras nos ofrece un thriller donde se unen el pasado y el presente en una venganza que ha arraigado en el corazón y que solo aceptará un desenlace.

Os dejo un fragmento para que juzguéis por vosotros mismos.