divendres, 25 d’octubre de 2019

Una última vez


El otro día leí que detrás de un buen libro hay un nuevo amigo y he de reconocer que es cierto, detrás de Una última vez se esconde una nueva amiga, una autora que merece ser leída y que a partir de ahora seguiré atentamente.

Corinne Michaels nos presenta una novela romántica, profunda, psicológica, con altos y bajos, con personajes marcados a fuego y bien definidos… pero quizás mejor si voy por partes.

Nuestra protagonista es Kristin una joven madre que es la sombra de lo que era, sin darse ni cuenta ha sido absorbida, destruida emocionalmente y mangoneada por su marido, Scott, alias “el gilipollas” como le laman las amigas de Kristin, unas sufridoras en silencio de la desaparición del fuego de su amiga hasta que sucede lo más probable.

Scott pide el divorcio, pero no contento con ello quiere quitarle todo a Kristin y acabar de destruirla, sus dos hijos se convertirán en rehenes de un divorcio, dos niños maravillosos, la pequeña Aubrey de seis años y adicta a comer galletas y Finn de diez, muy tímido y callado hasta que descubrirá algo que le hará despertar, y por qué no… también se lo quiere quedar todo, el dinero, a casa…

Kristin se marchará con sus hijos, lo más importante para ella y empezará de nuevo gracias a sus amigas, así es como conseguirá un nuevo trabajo en un blog sobre celebridades, su primer encargo entrevistar a Noah Frazier.

Entre ellos dos no tarda en saltar una chispa, algo que él no esperaba y ella no desea, tal es así que cuando Noah se acerca ella le para los pies… pero la persistencia es un detalle interesante y poco a poco entrará en su vida y en la de sus hijos.

Juntos parecen el tándem perfecto hasta que un secreto entre ellos saldrá a la luz y un halo de desconfianza podría romperlo todo en mil pedazos.

Todos estos altibajos tendrán que ver con su exmarido y alguien a quien vais a odiar profundamente, ya lo descubriréis…

La historia está narrada en primera persona alternando la voz de nuestros protagonistas, creando una complicidad con el lector y ayudando a empatizar con ellos y los niños, las descripciones, los pequeños detalles y las sutilezas enmarcan una prosa limpia, cuidada y directa.

Esta historia no es solo un romance, trata el abuso psicológico, la importancia de la amistad, el amor de una madre por sus hijos, la cura de un corazón roto y la esperanza por un futuro mejor.

Terciopelo nos regala una escena extra que es absolutamente maravillosa, no empecéis por el final, merece la pena llegar a ella después de recorrer el camino hacia ella.