dissabte, 28 d’octubre de 2017

Tengo tu número



Sophie Kinsella, autora de obras que se traducen en más de cuarenta países, es la autora de las seis novelas de la serie "Loca por las compras", de las que he de confesar que no he leído ninguna, pero que las tengo apuntadas sin falta. Con su nueva novela Tengo tú número, me ha cautivado, me ha ganado, hacía mucho tiempo que una historia ligera como ésta no me arrancaba risas, no simples sonrisas o levantadas de cejas, he reído con ganas de verdad.

La historia engancha, tiene una trama donde encontrará un complot empresarial, una familia esnob intelectual que pone los pelos de punta, envidias y desgracias aparcadas en el pasado, los preparativos de una boda y una novia muy especial.

Lo mejor de todo es su protagonista femenina, Poppy Wyatt, una mujer caótica, catastrófica, con ansias de ser amada por todos, que ayuda a todo el mundo pero que no sabe ayudarse a sí misma, una chica que está a diez días decir: "Si, quiero". Desde la primera página descubriréis que Poppy es como un imán gigante para las situaciones rocambolescas, todo empieza cuando pierde su anillo de compromiso, le roban el móvil y la fortuna la pone ante un móvil que alguien ha tirado a la papelera, por necesidad se lo agencia y comienza una relación de carácter laboral con el propietario del mismo, bueno, era el móvil de su secretaría. Este hecho provoca que Poppy entre en la vida de Sam, le cotillea todos los e-mails y correos, pero también descubren que tienen buena sintonía, aunque se crispan los nervios el uno al otro.

La otra cara de este móvil es Sam Roxton, un alto ejecutivo, más frío que el hielo y duro como una piedra, tal vez ambos aprenderán algo el uno del otro, aunque hay que decir que ambos son generosos y buenas personas, y sus diálogos por SMS son la pera, y además descubrirán cómo hacer trampas jugando al Scrabble.

Pero toda novia tiene un novio, éste es Magnus, muy educado, muy correcto, demasiado muy perfecto, ¿puede haber alguien tan perfecto?, además de un buen puñado de personajes secundarios que harán tambalear la vida de nuestra protagonista, unos personajes sólidos a los que podréis etiquetar muy rápidamente en dos grupos, los que te cautiva el corazón y los que preferiríais no ver ni en pintura.

La narrativa de Sophie Kinsella es ágil, dinámica, ácida, divertida, hilarante, brillante, creíble y fascinante, me faltan adjetivos, lo he pasado muy bien metiéndome a la vida de Poppy y de Sam. Es una novela que lo tiene todo, y lo que más me ha conquistado son sus pies de página que en teoría escribe Poppy.

Una novela que te deja con ganas de más, quieres saber que pasa después, la historia se precipita en tan sólo diez días en la vida de los personajes, lo que les catapulta a evolucionar muy rápidamente y hacer cambios muy drásticos en sus vidas.

La apuesta de debolsillo es un acierto en todas las categorías, tenemos buena narrativa, una buena historia, buenos personajes, una situación caótica en lo que parece un circo de tres pistas y lo mejor de todo es su frescura, una novela actual, de hoy en día, con una chica que podría ser tu amiga o tu vecina. No la deje escapar, una Bridget Jones con problemas telefónicos.