divendres, 24 d’agost de 2018

Hamlet. Príncipe de Dinamarca


Hoy regresamos a los brazos y fantasmas de los clásicos de todos los tiempos. De la mano de Libros del zorro rojo recuperamos una de las mejores obras de William Shakespeare con las recuperadas ilustraciones de John Avsten de 1922, uno de sus primeros trabajos donde da vida a una iconografía arquetípica de máscaras, espadas y calaveras que realza el ser o no ser de la obra.

Hamlet, Príncipe de Dinamarca es un ser atormentado, loco o fingidamente loco. Tras la pérdida de su padre el Rey a manos de su tío, su madre acoge al asesino en su lecho y le cede lo que no le corresponde.

Un dolor para el joven Hamlet quien transforma ese dolor en ira al ver el fantasma de su padre quien le pide justicia y venganza.

La obra de Shakespeare es profunda, atemporal y compleja, cada lector puede ir desgranando la obra e intentar comprender la psique del protagonista ¿Duda al matar a su tío? ¿Es un ardid del autor?

Muchos temas confluyen como la venganza, la ira, la codicia, el asesinato, la infidelidad, el purgatorio al que se ve evocado el fantasma, la política entre países.

Dilemas, debates internos, amores apasionados, venganzas, culpa, celos, rabia, envidia… es vital rescatar los tesoros de la literatura, éste en particular supo retratar como nadie la naturaleza humana y supo pintarnos a los humanos tal cual somos, sujetos divididos y contradictorios. 

Shakespeare probablemente basó su obra en dos fuentes: “la leyenda de Amleth” y una obra perdida isabelina conocida como “Ur-Hamlet”.

Poco más os voy a decir de la obra escrita dado que hay cientos de referencias ya sea en teatro, cine y adaptaciones.

Lo que me llamó la atención de esta edición fue en primer lugar la soberbia portada en blanco sobre negro, elegante, icónica y muy definida.

Las ilustraciones interiores son fantásticas, casi todas las páginas tienen una pequeña ilustración que refleja al personaje que en ese momento lleva el peso de la trama y en cada acto hay más de una ilustración a tamaño de página completa donde el autor, jugando con el blanco y negro, remarca las expresiones faciales de los personajes y sus acciones.

Ángel-Luis Pujante es el traductor de esta edición, sumando así veintinueve traducciones de las obras dramáticas de Shakespeare, en este caso se ha basado en el texto de 1623 conocido como “The First Folio”, en el que se reunía treinta y seis piezas del autor.

Como docente me gustaría remarcar que esta obra sería una excelente obra para el estudio de la obra dado que en ningún momento la ilustración se superpone al texto pero lo armoniza y equilibra, creando una obra atractiva y moderna a su tiempo.

Un imprescindible en toda biblioteca, una inversión en buena literatura y en una edición excepcional.