La gran aventura culmina aquí
Llegamos al final de una aventura
que ha viajado por el tiempo y por el espacio, El libro de la vida es un broche de oro para la trilogía de Deborah Harkness, una escritora capaz
de encantar a toda bruja y aumentar la sed de descubrir a todo gran lector.
Una trilogía que llego a nuestras
manos con “El descubrimiento de las brujas” y su continuación “La sombra de la noche” y que podréis encontrar publicada por Suma de letras.
A todos aquellos que no habéis
leído las anteriores os recomiendo que lo hagáis, es una historia compleja,
donde las tres novelas están muy entrelazadas y se complementan formando un
todo.
Esta novela es un final muy
cuidado y depurado, su calidad es superior a las entregas anteriores, que para
mi gusto fueron excelentes, es más dinámica y cautiva entre sus páginas creando
un remolino de emociones en cada lector.
Solo voy a decir una cosa
negativa de esta novela a mi modo de ver y es el espacio entre la publicación
de cada una de ellas, me costó un poco retomar la historia, aunque la autora da
breves pinceladas de cada personaje para refrescarnos la memoria.
Por otro lado me ha gustado mucho
el hecho de recuperar personajes de la primera entrega y mostrarnos a nuestros
protagonistas, Diana nuestra adorable bruja y a Matthew nuestro vampiro
racional, más maduros, más completos y profundos, ya no estamos leyendo sobre
aquella joven que descubre su pasado y su potencial como bruja o un vampiro
bastante frio, ahora no son dos, son uno, cada uno es el corazón del otro y su
objetivo es el mismo, juntos deben encontrar la respuesta sobre el secreto encerrado en el misterioso Ashmole
782 y el motivo por el cual es perseguido incansablemente por daimones,
vampiros y brujos.
En este final la autora introduce una crítica a la sociedad, una
sociedad restrictiva donde las normas separan a aquellos que son diferentes y
condena a aquellos que no cumplen con lo estipulado. ¿Cómo podrán la bruja
Diana y el vampiro Matthew vivir su amor y cumplir con su misión bajo el peso
de todas las diferencias que los separan?
Esta idea me ha gustado mucho dado que creo firmemente que aquello que
hace diferente a nuestros personajes es lo que en realidad los complementa y
completa, citando al propio Philippe de Clermont (aunque a menudo estas
palabras se atribuyen a Charles Darwin):
Las relaciones entre la familia Bishop y los Clairmont están en el filo de la navaja y alianzas inesperadas serán decisivas para un desenlace mágico.
Me apena mucho dejar escapar a
una pareja tan singular, ha sido un viaje apasionante y apasionado, donde el
tiempo se hace relativo y la magia fluye por cada página invocando un
sortilegio de seducción al lector.
Estáis invitados a descubrir el
gran secreto que descubrieron las brujas hace siglos.