dimarts, 17 de març de 2020

Otoño lejos del nido


Por Ángela Sánchez Vicente

Siempre os hemos comentado de la grandeza de la literatura al tratar emociones humanas y al ayudarnos a reflexionar sobre los males de nuestros días.

Hoy os invitamos a una novela extremadamente cuidada y bien documentada sobre la naturaleza humana, la raíz de los problemas sociales, la desconexión social y los nuevos mandatos que nos alejan de aquello más esencial y natural para nuestras vidas.

En Otoño lejos del nido la sargento Ivet Portabella investiga la muerte de una chica que aparece colgada en una misteriosa esfera construida con ramas.

Simultáneamente, el asesinato de un alto cargo alemán con un tatuaje en la ingle que los deja a todos atónitos.

A su vez, un periodista que pasa por una mala racha investiga en Barcelona la desaparición de un novelista con el mismo tatuaje que la víctima alemana.

¿Qué conexión existe entre ellos? ¿Y entre ellos y la joven colgada del árbol?

Con esta premisa empieza la historia que nos narra Ángel Gil Cheza con sumo detallismo que nos ayuda a entrar en la trama del relato y a entender la mentalidad de los investigadores.

Ivet y Édgar decidirán unir fuerzas para sacar a la luz la verdad de estos escabrosos sucesos que extraen lo peor de la sociedad moderna bajo la premisa de los debates éticos entre lo correcto y lo incorrecto y las nuevas leyes sociales no escritas.

Es una reflexión hacia la vuelta a los cuatro elementos y a los cinco sentidos, es un viaje hacia lo esencial del ser humano a través de la explicación de sus sombras.

Un thriller trepidante que nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos y la sociedad en la que vivimos.

Gracias a la apuesta de Suma de letras por ampliar nuestra bibliografía de este aclamado autor podemos disfrutar de este nuevo título sin olvidar sus precedentes “El hombre que arreglaba bicicletas”, La lluvia es una canción sin letra” y “Pez en la hierba”.

Es increíble como desde su sensibilidad y sensatez nos regala una nueva obra que nos ayuda a modificarnos y a mejorar.

No lo dudéis e id a su encuentro.