divendres, 5 d’octubre de 2018

Manhattan Sexy Love


Cristina Prada regresa a nuestras manos tras seducirnos con la trilogía “Todas las canciones que suenan en la radio” formada por Todas las canciones de amor que suenan en la radio”, “Todas las canciones de amor que aún suenan en la radio” y “Todas las canciones de amor que siempre sonarán en la radio o las novelas independientes como “La sexy caza a la chica Hitchcock” o “Las noches en las que el cielo era de color naranja”.

Cuando nos presentó la primera entrega de su saga “Manhattan Love” tras “Manhattan Crazy Love” nos sedujo y enamoro, con su segunda entrega “Manhattan Exciting Love” ya no había marcha atrás y hoy finamente nos despediremos de nuestros chicos en Manhattan Sexy Love, una entrega que nos regala el relato corto Manhattan Lola Love, un relato que le da a Lola su lugar y que me ha parecido demasiado corto y complejo a su vez. Toca temas muy sensibles con gusto y corazón, creo que Lola se merecía este relato.

Esta entrega me enamoro con su portada, el juego con el color verde y el trébol de cuatro hojas dentro de la copa haciendo referencia a los orígenes irlandeses de nuestro protagonista, Colin, un hombre elegante, sofisticado, guapo, irresistible y mujeriego, un hombre que usa la sonrisa perpetua para blindar su corazón.

Colin debe evaluar una empresa para saber si salvarla o desmontarla, lo que no se espera es encontrar una mujer capaz de responderle con el mismo descaro que él, inteligente, seria y demasiado formal que le ha quitado el sentido y le hará plantearse su propia vida.

Audrey ha tenido una vida difícil, ha luchado cada día desde sus diecisiete años para ser alguien en la vida y demostrar su propia valía. No tiene tiempo para sí misma, el trabajo y sus responsabilidades no le dan muchas opciones, pero lo que tiene claro es que va a salvar la empresa.

Ninguno de los dos quiere enamorarse ni admitirlo, todo empieza como compañeros de trabajo, amigos y la situación se les acaba escapando de las manos hasta el punto en que Audrey empezará a vivir la vida y florecer junto a Colin, aunque su relación parece estar evocada al fracaso y por cada paso que dan hacia adelante dan dos hacia atrás.

Esta última parte no pierde su picardía ni el toque picante, pero lo que más me ha gustado ha sido la evolución de los personajes que ya conocíamos y el descubrimiento del pasado de Colin que le ha marcado para ser como es.

La amistad es uno de los pilares fundamentales de esta serie pero sobretodo de esta entrega ya que si la serie se centra en la vida de Donovan, Jackson y Colin, en esta última también entran en juego no solo sus parejas, sino las amigas de Audrey, Arizona y Mackenzie.

Si digo que es altamente adictiva me quedo corta, cuando empiezas a leer no puedes parar y aunque en algunos momentos te entran ganas de zarandear a nuestros protagonistas enseguida les perdonas porque poco a poco nos van enseñando las cicatrices que llevan en el alma.

Su prosa es fluida y ágil, las situaciones caóticas se suceden, los diálogos son irónicos y perfilados, las escenas calentitas no sobresaturan la trama, en definitiva, creo que es una historia equilibrada y divertida aunque se os puede escapar alguna lagrimilla.

Esencia nos presenta una historia con corazón, alma y sentimiento. Solo un aviso, no leáis el final antes de empezar, sé que es muy tentador, pero NO lo hagáis.

Os dejo sus primeras páginas para que os seduzcan con glamour.