dimecres, 14 d’octubre de 2020

El jardín de las brujas

Hoy os quiero presentar una novela de aquellas que me enamoro con su portada y su título. Una portada dominada por los colores de la naturaleza, un jardín, una construcción que se alza imponente al final de un camino… una mujer de espaldas que camina hacia adentro del jardín tapada con una capa oscura mezclándose con el propio ambiente y a su vez ocultándose a plena vista.

El jardín de las brujas es mucho más de lo que esperaba, no había leído nada anteriormente de Clara Tahoces y me alegra mucho haberla descubierto con una historia tan personal aunque tenga tintes de fantasía, estoy deseando leer sus obras anteriores.

Esta historia tiene una base muy importante de documentación, un hilo que la autora ha ido estirando y desenmarañando con un trabajo minucioso y de aquellos que no se hacen en un día, ni en un mes, ni en un año… casi podríamos decir que es el trabajo de una vida o de varias, ya lo descubriréis.

Nuestra protagonista es Clara, nuestra autora quien decide investigar sobre su propia historia familiar y una leyenda que habla de una maldición que pesa sobre ella.

Sus descubrimientos nos llevaran al sigo XIII donde conoceremos a la IX duquesa de Osuna, una mujer marcada por el dolor, una madre que perdió a varios de sus hijos y que acaba escondiéndose del mundo en un palacete y diseñando un jardín muy especial “El capricho” (1787-1839).

Este jardín está repleto de símbolos ocultos dado que las pérdidas de la Duquesa la llevaron a tentar la magia para romper la maldición.

En la vida de la Duquesa encontraremos a su amigo Goya, si, el famoso pintor quien le pinto unos cuadros oscuros y muy especiales que colgó solo para ella. En este punto la autora nos muestra un Goya como pocas veces se nos ha presentado, profundiza en su vida, su historia y a su vez en su personalidad, un hecho que le da un peso muy interesante a la lectura.

La prosa de la autora es muy fluida, nos presenta lo que parece ser un ensayo bien creado y organizado de su árbol genealógico y a su vez le da unos tintes de ficción que crean un ambiente envolvente para el lector.

No sé si yo hubiera sido tan valiente de plasmar aspectos personales de mi propia vida, pero la autora sabe ser concisa, pulcra y nos habla como a unos amigos a quien cuenta su historia, sin entrar en detalles que tampoco serian apropiados por respeto familiar.

Me he quedado con las ganas de pasear por el jardín al que nos acerca Ediciones B y no he podido resistirme a buscar fotografías de él y a intentar descubrir el personaje que es en sí mismo en la propia lectura.

Si queréis descubrir más sobre la maldición solo os puedo recomendar que empecéis su lectura. Aquí os dejo sus primeras páginas.

Absolutamente magistral