dimecres, 21 de novembre de 2018

MARY, que escribió FRANKENSTEIN

Editorial Impedimenta quiere celebrar también el 200 aniversario de la creación de uno de los mitos de terror gótico por excelencia, el monstruo de Frankenstein pero se aleja del clasicismo de otras ediciones y nos presenta en su colección “La pequeña Impedimenta” un título que os invitará a soñar vuestras propias historias y quizás alguna que otra pesadilla.

Tras el título de MARY, que escribió FRANKENSTEIN nos encontramos una biografía escueta y quizás poco ortodoxa de la vida de la joven Mary desde su infancia hasta la creación en papel de su sueño. 

Una obra a destacar en dos vertientes, la narrativa escrita por Linda Bailey, autora de decenas de cuentos infantiles y la vertiente artística marcada por las ilustraciones de Júlia Sardà quien destaca en sus anteriores obras como “Los Liszt” también publicada por Impedimenta.

En este volumen descubrimos a una pequeña Mary que perdió a su madre once días después de nacer y aunque no la conoció la echa de menos. Su padre, un gran pensador, le enseña a leer resiguiendo las letras de la lápida de su madre.

Poco tiempo después este se vuelve a casar y Mary es etiquetada como un problema, dado que parece vivir en su propio mundo y adora escuchar a escondidas a los amigos de su padre (en este momento quiero hacer un inciso dado que en su lectura se habla de “La balada del viejo marinero” y os recomiendo su lectura).

Mary vive creando castillos en el aire, parece que en sus sueños viva realmente la vida, es una jovencita vital que acaba viviendo lejos con unos parientes y que al regresar y volver a ser un problema mayor huye de su casa con su hermanastra y Shelley, un joven poeta tan soñador como ella. Juntos vivirán sus propias vidas y descubrirán un mundo diferente.

Todo cambiará para Mary cuando viajan a Suiza y conocen a Lord Byron, en su hogar y junto a John Polidori pasan una noche tormentosa retándose a escribir una historia de miedo, momento en que nacerá Frankenstein y una semilla en Polidori que desembocará en la creación de Bram Stoker “Drácula”.

Este volumen también recoge en sus últimas páginas una nota de la autora encabezada por la imagen de Mary Shelley donde profundiza en su persona y su alma.

Si me permitís me gustaría destacar las ilustraciones que no solo envuelven la narración sino que acunan al lector y le invitan a soñar sus propias historias.

Las ilustraciones en tonos fríos y marcando el estilo gótico de la narración son a página completa, con detalles que acompañan la prosa y que aunque hacen referencia a una autora que sería famosa por su prosa oscura nos muestra una evolución en su persona desde la infancia oscureciendo el color de su cabello.

Me ha llamado mucho la atención la ilustración de Mary aprendiendo en la lápida de su madre, un hecho dramático en sí ya que remarca su perdida pero que al fijarme en los detalles, es un ambiente acogedor, lleno de flores amarillas, pájaros en el cielo y una joven Mary que parece acompañada y reconfortada. Sé que la interpretación es muy subjetiva, pero se me ha quedado grabada en la memoria.

Para completar el binomio formado por prosa e ilustración hay que alabar el envoltorio, un libro de tapa dura, con sobrecubierta elegante donde se remarca la figura de la autora, la noche tormentosa y el nacimiento del monstruo. 

Un papel de alta calidad y aquel olor característico de libro nuevo que esconde más de lo que parece.

Una obra corta, que en solo cincuenta y seis páginas invita a descubrir más sobre la autora y su hijo literario.

Como muy bien dice su contraportada “A veces una historia comienza con un sueño” y en realidad todos los lectores somos grandes soñadores.

Aquí os dejo sus primeras páginas y no os olvidéis de soñar.