dimecres, 15 d’abril de 2020

Un cuento perfecto


Érase una vez una mujer que lo tenía todo y un chico que no tenía nada.
Érase una vez la historia de amor entre el éxito y la duda.
Érase una vez un cuento perfecto.
Y solo tú decides cuál es su final.

Con estas premisas nos reencontramos con Elísabet Benavent, o como todas sus seguidoras la conocemos @BetaCoqueta.

La descubrimos con “Valeria en el espejo”, “En los zapatos de Valeria”, “Valeria al desnudo” y “Valeria en blanco y negro”, poco tiempo después decidió subir la temperatura en las casas de sus lectores con “Alguien que no soy”, “Alguien como tú” y “Alguien como yo”, después nos invitó a vivir la vida del rock con “Persiguiendo a Silvia” y “Encontrando a Silvia”, a principios del año pasado nos regalaba “El diario de Lola” y nos alegró el invierno con “Martina con vistas al mar” y “Martina en tierra firme” y no nos podemos olvidar de “Mi isla”, la bilogía musical “Fuimos canciones” y “Seremos recuerdos” y “Toda la verdad de mis mentiras


Hoy regresa a nosotras con Un cuento perfecto, una novela que me llamo la atención nada más verlo, su portada difiere bastante de las alegres y coloristas portadas a las que nos tiene acostumbradas. Creo que el contrapunto entre su fondo azul oscuro, con pequeños retazos de momentos o alusiones a ellos me recordó un álbum de fotos, donde un collage va tomando forma a partir de pequeñas piezas y en este caso dándole un toque de glamour con sus letras doradas. Ciertamente una vez terminada su lectura os aseguro que si miráis su portada con atención muchos sentimientos afloraran.

Esta historia es la de dos almas tristes en dos mundos muy distintos que por el destino, me gusta pensarlo así, se encuentran para crear su propio mundo.

Margot es la mayor accionista del grupo hotelero Ortega, tiene dos hermanas cómplices y una madre, a ella mejor que la conozcáis. Margot lo ha tenido todo lo que el dinero puede dar, un prometido perfecto, lujos, dinero, pero también una gran soledad e inseguridad

David es un autónomo a que han plantado de muy malas maneras, duerme en el sofá de un amigo, tiene tres trabajos que no le llenan y su alma se refleja en unos ojos tristes.

Estos dos personajes cruzan sus miradas y ven en el otro alguien que sufre como él, dos personas tristes que se comprenden a la perfección y junto a ellos haremos un viaje introspectivo sobre la vida, el amor, las relaciones y el autodescubrimiento. Dicen que el dinero da la felicidad, es cierto que ayuda pero a ellos no se la da.

Dos personajes que son como e ying y el yang, encajan a la perfección.

Viajaremos por Madrid y por el precioso mar Egeo y sus isas, la autora nos regala unas descripciones delicadas, cuidadas y deliciosas, y en sus capítulos se intercalan las dos voces de nuestros protagonistas, un hecho que nos ofrece dos puntos de vista diferentes y a su vez nos ayuda a empatizar mucho con ellos.

Su prosa es muy fluida y su vena irónica y cómica fluye con total libertad dándole un toque único a la novela. Sin olvidarnos de los personajes secundarios de lujo y alguno al que os apetecería cantarle las cuarenta.

Lo más sorprendente, el final y ahí tendréis que llegar cada uno por vuestro pie en este maravilloso viaje que os ofrece Suma de letras.

Aquí os dejo sus primeras páginas, ya que no podemos salir de casa, nada mejor para hacer nuevos amigos y descubrir nuevos lugares, aunque por desgracia a mi se me ha hecho muy corto.