dimecres, 10 de juliol de 2019

Ocho millones de Dioses


Hoy me reencuentro con uno de los escritores que más me ha sorprendido en los últimos tiempos, David B. Gil me convenció con su prosa y con su profundo conocimiento de la cultura Japonesa con su obra “El guerrero a la sombra del cerezo”, ahora nos presenta una novela que nos lleva unos años antes de su anterior historia.

Ocho millones de Dioses es una novela presentada por el blanco, el negro, sus matices y el rojo característico de los templos japoneses. Dos hombres caminan en su portada contra las inclemencias del tiempo.

Su título invoca en la cultura japonesa y la religión sintoísta a todo lo sagrado de este mundo, hecho que se contrapone con la religión cristiana, un hecho que marcará parte del carácter de nuestros personajes.

Este volumen está marcado por unas contraportadas donde encontrareis el mapa ficticio que enmarca la novela, el Japón en tiempos de Oda Nobunaga, un elemento que acompañará a los protagonistas y a los lectores.

El autor para facilitar la lectura presenta un índice de personajes y sus lealtades en una época de clanes y señores de la guerra, un glosario y una breve explicación sobre los hechos históricos posteriores al fin de la novela, dado que el autor se vale de algunos personajes reales para crear una atmosfera muy cuidada, aunque fabula un poco con sus vidas.

De la mano de un narrador omnisciente acompañaremos al Padre jesuita Ayala a su regreso a Japón, unas tierras muy queridas por él donde vivió más de veinte años y se formó como tal. Su misión es la de descubrir quién está detrás de unos crueles y violentos asesinatos que están acabando con la vida de misioneros como él.

El viaje que deberá realizar lo hará en compañía de su yojimbo Kudo Kenjiro, un joven samurái rural que no está nada contento con su misión pero que ofrecerá todo su ser al servició del Padre Ayala por su honor, su vida y la de su familia.

En su camino nos encontraremos con personajes secundarios de lujo como Igarashi y Raiko quienes han tenido que adaptarse para sobrevivir aunque para ello el mal haya hecho mella en sus almas y corazones.

Una historia de poder, de clanes en un Japón feudal donde no se necesitan Dioses extranjeros que podían quitar seguidores o fieles y desequilibrar el status de muchos.

Personalmente dividiría esta historia en dos partes, una es la trama de intriga, conspiraciones, contrabandistas de personas, monjes guerreros, espías, un camino lleno de peligros y aventuras en busca de la verdad.

La segunda parte, que está perfectamente equilibrada con la anterior es la relación entre dos personajes que chocan culturalmente aunque acabaran descubriendo que tienen más en común de lo que pensaban, sus reflexiones filosóficas son cruciales para la evolución de la trama y de los propios personajes.

Sin olvidarnos de las maravillosas descripciones de los paisajes de una época perdida para nosotros.

Estamos frente a un camino difícil donde la búsqueda de respuestas se presenta con muchas más preguntas.

Si sigo escribiendo os cuento la trama, así que os dejo sus primeras páginas con una advertencia, si ya habéis leído su novela anterior y os gustó está os encantará, para mi gusto va un paso más allá, si no la habéis leído estáis perdiendo el tiempo.

Suma de letras nos regala una novela histórica que lo tiene todo, intriga, aventuras, crímenes, traiciones, filosofía  y cultura.