dilluns, 19 de desembre de 2016

Fue un beso tonto



Favor con favor se paga y beso con beso se devuelve. Así empieza una historia de tira y afloja, de armas tomar y sueños imposibles a realizar.

Fue un beso tonto es mucho más que un beso y jamás diría yo que fuera tonto. Esta novela que fue publicada por primera vez en 2010 nos llega ahora de las manos de Esencia, sello con títulos explosivos y autoras de categoría como nuestra querida Megan Maxwell quien en esta novela derrocha ironía y un poco de mala leche.

Es difícil no reconocer la prosa adictiva de la autora, a sus locuaces personajes, a sus tramas repletas de amor y sensualidad y el trasfondo de una vida posible y real que se mezclara con la más maravillosa de las fantasías.

Una novela nada tonta en la que el carácter de los protagonistas marcaran la tensión de la trama, podría estar hablando solo de sus cuatro protagonistas, pero he de reconocer que los secundarios aportan peso, veracidad, mala leche y conflictos diversos sin olvidarnos de zancadillas y piedras en el camino.

Nuestras protagonistas son dos inspectoras de policía, duras, seria, fuertes, nada quejicas y con un gran sentido del deber, Olga no tiene filtro, es directa, rápida y mordaz, a ella no la achica nadie y tiene el corazón cerrado al amor, por otro lado Clara es un poco más comedida y cree en el amor, aunque no las tiene todas con ella, juntas son peligrosas para los hombres.

Sus vidas cambiaran cuando conocen a dos médicos, el Doctor Pichón (Alex) y el Doctor Payaso (Oscar) un neurocirujano y un pediatra de un hospital privado, dos ricachones que serán rechazados por primera vez por unas mujeres que se quedan con ellos.

Oscar es más mundano y cae rendido por Clara, alias McGyver, su relación será del odio al amor y al discutir en el mismo momento. Alex es estirado y prepotente, aunque la realidad es que la vida le supera y no ha conseguido lo que realmente le haga feliz, este es seducido por Olga, alias la Teniente O’Neill.

Sus mundos son muy diferentes, no pegan ni con cola, pero lo que parece por una parte un suicidio social y por el otro un problema en ciernes podría encontrar aliados que les faciliten el camino, aunque reconozco que ellos solos se dinamitan a base de bien.

Esta novela tiene de todo, su parte negra en las tramas policiales de las chicas, una parte llena de esperanza en el trabajo en el hospital de ellos, la diversión asegurada con la familia de las chicas y la petulancia en la madre y ex de Alex.

Una combinación perfecta, con giros inesperados y altamente adictiva donde los celos saltan las páginas y las lectoras buscaran entre ellas al Doctor Macizo y al Doctor Buenorro. Aquí os dejo sus primeras páginas.

Una novela en una única entrega que os dejará con ganas de más, mucho más.

Solo un consejo os voy a dar, nunca nadie es estúpido por decir “Te quiero” y menos si realmente sale del corazón. 



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