dimecres, 15 de novembre de 2017

Prometo perder



Prometo perder, un título lo menos que curioso para una obra más compleja de lo que parece. 

Con una portada divertida, fresca y actual y un subtítulo como El que ama siempre gana, nos  imaginamos frente a una novela romántica, quizás divertida e irónica, pero a veces la imaginación se pasa de la raya o no llega.

Pedro Chagas Freitas nos presenta una recopilación de frases, experiencias, breves relatos sobre el amor en todas sus facetas, ya sea entre parejas, amigos, familia, basado en el cariño o en el sexo, incluso el amor a un animal que nos acompaña por la vida, y todo ello envuelto en el miedo al fracaso, la emoción del primer amor, el deseo más carnal y la ilusión más inocente, sin escatimar en los sentimientos no correspondidos que crean dolor, odio e ira.

Así que ya veis lo mucho que me equivocaba, este volumen tiene de todo para llamarnos la atención, hacernos pensar sobre nuestras relaciones no solo románticas y en cómo podemos ser rechazados o rechazar a otro teniendo en cuenta sus consecuencias.

El autor se calza los zapatos de ella y de él, los del padre y los del hijo, los del anciano que se siente solo en una residencia, e incluso en los de una stripper de ochenta y tres años.

Hace brillar el alma del poeta con sus versos y sangrar al escritor que con su sangre desgarra su corazón dolido.

Después de haberlo leído comprendo el título, quien nunca pierde nunca gana, no podemos saber que hemos encontrado ese amor si nunca lo hemos perdido, del mismo modo que no podemos sentir como el padre si no tenemos hijos.

Una de sus reflexiones resume lo que desea la esencia humana. Queremos lo que no tenemos y cuando lo tenemos, seguimos queriendo lo que no tenemos.

El amor no tiene rostro, dicen que varía según el color de las gafas con las que miramos a los demás, que tiene más de química que de física, pero el concepto universal en sí, el sentimiento cálido que invita a soñar y a vivir, ese amor, es a mi modo de ver casi imposible de definir.

Plan B  nos recuerda que Todos somos imprevisibles ante el amor. Todos estamos dispuestos a ganar. Pero sabemos que podemos perder. En el amor se gana, se pierde, se goza, se sufre, se vuela...

Aquí os dejo sus primeras páginas, que no su primer capítulo, simplemente dejaros llevar por el corazón.