dijous, 8 de febrer de 2018

La marca del inquisidor

Por Ángela Sánchez Vicente


Sabéis que somos incondicionales a las novelas que publica Duomo por su altísima calidad y por acercarnos autores extranjeros que con sus obras nos harán soñar.

En este caso no se quedan atrás y nos acercan las letras del aclamadísimo autor italiano Marcello Simoni que desde su debut literario mantuvo un gran prestigio y se consagró con sus siguientes obras llegando a ser traducido para que lo puedan disfrutar en más de veinte países.

Es el digno sucesor de los grandes autores de thriller histórico como Dan Brown pero yo añadiría que es una versión corregida y aumentada con el conocimiento y la sensibilidad de ser italiano de nacimiento y por su manera de expresarse y concebir el debate entre la ciencia y la religión.

En su obra debut en castellano La marca del inquisidor nos traslada a la ciudad de Roma ambientada en el siglo XVII. 

En el estallido del movimiento barroco y las impresionantes aportaciones del hombre hacia los estudios y el arte aparece un hombre aplastado por una prensa tipográfica.

Un investigador de pasado confuso pero con sed de verdad y conocimiento se plantará cara a cara con la verdad. Ayudado por su sentido científico y por otros sentidos un poco más elevados y complicados de entender como la brujería.

Él es el propio dilema entre saber y creer y nos lo transmite en cada paso que da.

Girolamo Svampa es un detective que además de buscar al asesino quiere saber todos los porqués y es donde el peso del conocimiento y su incipiente distribución pueden jugar malas pasadas.

¿Conviene que una sociedad esté informada? ¿Cómo hay que tratar la información?

Múltiples preguntas y respuestas se dan cita en esta obra completísima y con los ingredientes justos para llenarnos de enigmas para resolver y otros para reflexionar.

Desde su fe como devoto miembro religioso y ayudado por su padre desembrollará todo este suceso.

Es un personaje que querremos, que odiaremos, que entenderemos… Es un personaje único del que se le puede sacar mucho jugo.

Si unimos las bondades de los personajes, el ambiente de Roma y el debate interno y social sobre la fe y la ciencia tenemos la receta secreta pero solo autores como este saben desarrollar.

No lo dudéis y lanzaros a la aventura.

¿Queréis descubrir que pasó? ¡Acompañadle y lo descubriréis!

Aquí tenéis sus primeras páginas.