diumenge, 14 de febrer de 2016

Entrevista Victoria Álvarez



En El sabor de tus heridas, la autora Victoria Álvarez pone el broche de oro a la trilogía “Dreaming Spires”. Ya en “Tu nombre después de la lluvia” hizo una gran declaración de intenciones y con “Contra la fuerza del viento” estableció la relación directa que existe entre su nombre y la garantía de lectura de calidad. 

Día a día su legión de seguidores es más numerosa y su colección de críticas positivas se va ampliando.

¿Qué más se puede decir de tan talentosa autora?
Os recomiendo de manera encarecida que disfrutéis de su obra y descubráis como esta joven salamantina plasma su amor por la historia creando unos ambientes y narrando un Oxford que puedes pisar, ver, oler y sentir en tu piel.

Nuestros ya amigos serán victimas del secuestro de Chloë, la hija de Oliver a la vez que la Señorita Stirling irá en busca de este para protegerse pues huye de unos hombres que quieren acabar con su vida.

Poco os desvelaremos pues realmente es una trilogía que acaba en lo más alto y con todos los cabos bien atados y alguna que otra sorpresa. 

Es muy bonito ver como una persona que ama tanto la literatura sacrifica momentos personales para investigar sobre escenarios, momentos, y casi se mimetiza con el periodo histórico para ofrecernos lo mejor de ella. Victoria, lo has vuelto a conseguir, tenemos entre manos un éxito.

Gracias a Lumen hemos descubierto una gran aventura o mejor dicho tres. Cada volumen mantiene viva la esencia de sus personajes pero con un caso a resolver diferente que le da una nueva vuelta de tuerca a la vez que se dispone a dejarnos unas noches en blanco hasta que resolvamos los misterios.

¿Cuándo empezaste a escribir esta trilogía esperabas recibir tanta aceptación por parte del público y de la crítica? La verdad es que cuando uno empieza a escribir cualquier novela le asaltan dudas sobre cómo responderán los lectores, y en el caso de una trilogía esas dudas son aún mayores porque es absolutamente necesario conseguir que se interesen por los personajes tanto como para seguir leyendo su historia. Pero mi punto de vista es que un escritor siempre debe escribir para sí mismo, y eso es lo que he tratado de hacer con todas mis novelas: crear la clase de historia que a mí personalmente me hubiera gustado leer. La sorpresa y la alegría han venido del hecho de que tanta gente se haya encariñado con ella tanto como yo.

¿Qué sentiste al escribir las últimas palabras de “Dreaming Spires”? Esto es curioso porque desde hace años sabía con qué escena acabaría la trilogía, y también con qué frase: “Pronto comenzaría el deshielo.” La verdad es que cuando la escribí no sentí nada extraño, pero cuando por fin terminamos de corregir las últimas galeradas para que la novela pudiera ir a imprenta sí que me dio un poco de vértigo. Vi en perspectiva todo lo que había pasado y comprendí que a algunos personajes no voy a volver a verlos más, y eso genera una mezcla de emoción y de tristeza muy especial.


Estamos ante una chica recién doctorada, profesora de la Universidad de Salamanca y escritora… ¿Cómo consigues compaginar tu vida personal con la vida de escritora con éxito? Eso del éxito es muy relativo porque realmente lo que se ve de un escritor en los medios de comunicación (las presentaciones, las entrevistas, las sesiones de fotos, etc.) no supone ni el 5% del tiempo que dedicas a esta profesión. El auténtico escritor no es el que viaja de un lado a otro, es el que mientras lo hace está pensando en lo próximo que va a escribir. Lo que sí me resulta un poco duro de compaginar es ese trabajo con el de la universidad más la vida personal, pero tengo la suerte de estar rodeada de personas con una paciencia infinita. 

¿Cuál es el rasgo principal de tu vertiente como escritora? ¿Tienes algún ritual o manía confesable? Que soy una obsesa de la planificación. Paso muchísimo tiempo haciendo esquemas, investigando y documentándome para conseguir atar absolutamente todos los cabos de la historia. Eso puede llevarme años incluso, mientras que en la escritura propiamente dicha no suelo tardar más de tres o cuatro meses; pero como me pongo a redactar cuando tengo todo planificado, hasta los menores detalles de cada diálogo, no me enfrento casi nunca al problema de la página en blanco. En mi caso la inspiración viene mucho antes que la escritura, en el momento de la creación que, en mi opinión, es el más mágico del proceso.

¿Cómo se empiezan a gestar tus historias? La idea para cada una suele ser como un chispazo, una situación de la que he oído hablar, un acontecimiento histórico que me da que pensar… Últimamente, por ejemplo, me muevo más por sentimientos: “Voy a escribir una novela sobre el tema de la muerte”, o “sobre la venganza”. Como he explicado antes, pueden pasar años hasta que esa pieza inicial consigue atraer a su alrededor a todas las demás que conforman el rompecabezas. Normalmente suelo trabajar con tres o cuatro proyectos a la vez en diferentes grados de desarrollo, por eso no tengo que esperar tantos años entre novela y novela.

¿Crees que las redes sociales y la oportunidad de feedback te acerca más al lector? ¡Absolutamente! Me encantan las redes sociales y me parecen una herramienta estupenda, no solo para el marketing sino también para la comunicación entre el autor y el lector. No me gustan esos escritores que se limitan a retuitear todas las noticias que salen sobre ellos sin molestarse en escuchar a sus lectores. En muchas ocasiones sus críticas son las más útiles que encontrarás precisamente porque son las más sinceras. Yo he aprendido mucho gracias a ellos, y también gracias a los blogs que me han reseñado y que, en última instancia, han sido los que más me han acercado a nuevos lectores.

¿Nos podrías contar algún encuentro con algún lector que te haya marcado en especial? Hay algo muy conmovedor que me pasó el año pasado: una lectora a la que todavía no he tenido la oportunidad de conocer en persona descubrió que estaba esperando un bebé mientras leía “Tu nombre después de la lluvia” y, cuando nació su niño, decidió llamarlo Oliver como uno de los protagonistas. No os podéis imaginar lo que eso me hizo sentir; aún se me pone la piel de gallina cuando me envía fotos suyas.

Hay mucho intrusismo en el mundo de las letras, ¿crees justo que os hayáis de justificar por vuestro trabajo? En absoluto. Yo escribo sencillamente porque no puedo vivir sin escribir. En el momento en que no estemos aquí, nuestras historias serán lo que hable por nosotros, no lo populares que hayamos sido en los medios de comunicación.

Eres una autora que tiene éxito entre la crítica, entre los lectores ¿Cómo te sientes frente a una opinión casi unánime sobre tu escritura? Enormemente agradecida. Mi única meta en esto es hacer disfrutar a mis lectores tanto como yo he disfrutado escribiendo estas historias.

¿Cuál sería tu frase para colgar en la pared? (para motivarte, para pensar…)  “Todos estamos en las alcantarillas, pero algunos miramos las estrellas”, de Oscar Wilde. Me parece completamente cierta: el mundo cada vez está más corrompido y el ser humano demuestra ser capaz de lo peor, pero en medio del odio sigue habiendo personas empeñadas en aferrarse al arte, a la música y a la literatura como a una tabla de salvamento. Es nuestra estrategia para sobrevivir.

Entrando más en la novela que hoy presentamos nos gustaría saber cuál de los protagonistas es tu ojito derecho. Esto es un secreto a voces: la señorita Stirling, seguida a cierta distancia por Lionel. Por muchos personajes que cree, ella siempre va a ser mi preferida y con la que más he conectado, pese a que, curiosamente, no nos parezcamos mucho.

¿Sientes que la Señorita Stirling ha “robado” el protagonismo o realmente necesitaban ese toque femenino? Esto me resulta muy divertido porque cuando escribí “Tu nombre después de la lluvia” ya sabía el papel que iba a desempeñar Stirling en el resto de la trilogía, pese a que en esa primera novela aparezca bastante tarde y su auténtico interés dentro de la trama personal de los protagonistas solo se revele en el epílogo. Es en “Contra la fuerza del viento” cuando el lector se da cuenta de que no es que el camino de Stirling estuviera destinado a cruzarse con el de los reporteros del “Dreaming Spires”: realmente es el mismo camino, solo que ella se ha incorporado en una etapa posterior.

¿Qué te atrae de ella? Su resiliencia, la capacidad para sobreponerse a todas las adversidades que ha tenido a lo largo de su vida. Creo que descubrir cómo es realmente Stirling en el segundo libro de la trilogía es lo que hace que la opinión del lector respecto a ella cambie por completo. Es un personaje con muchas capas, esconde mucho más de lo que parece, y es junto con Lionel el que más evoluciona: mientras que en “Tu nombre después de la lluvia” lo que más destaca de ella es su elegancia y autosuficiencia, en “Contra la fuerza del viento” es la fortaleza que demuestra a la hora de encarar un destino que de repente la aterroriza y en “El sabor de tus heridas”, la resistencia con la que se empeña en continuar adelante aun cuando parece que tiene todas las de perder. Pasa de ser solamente fuerte a ser fuerte y resistente y eso, en mi opinión, es lo que la convierte en la heroína de la historia.

Los personajes femeninos no son lo que los estandartes de la época marcaba, son listas, fuertes e inteligentes, nada pusilánimes ni dulcificadas, son parecidas en parte a las mujeres de hoy ¿Te has inspirado en alguien en concreto? Realmente no, pero estoy segura de que debía de haber mujeres más fuertes de lo que describen las novelas “moralmente correctas” de la época victoriana. No había término medio por entonces en la literatura: o eras una “donna angelicata” o eras una “femme fatale”. Ese primer prototipo es el que más aparece en las novelas del siglo XIX que todos hemos leído, pero lo curioso es que, en el caso de Dreaming Spires, el personaje que más se parece a ese ideal femenino victoriano es Ailish Ní Laoire, y es precisamente la que menos empatía ha generado por no tener la personalidad arrolladora de Stirling o de Veronica.

¿Cuál es el personaje que te ha costado más construir, ya sea debido a que no te cae bien o a su complejidad? Odié a Lionel Lennox con toda mi alma cuando lo creé allá por 2012 porque empezaba siendo la clase de hombre que menos me gusta, pero el condenado se propuso seducirme como a todas las demás y cuando quise darme cuenta, como ya he dicho, se había convertido en mi segundo preferido. No tengo la menor idea de a qué se debe esta conexión, pero los buenos momentos que he pasado escribiendo escenas de Lionel no los cambio por nada. Y ya cuando eran escenas de Lionel y Stirling perdía por completo la noción del tiempo.
¿Cuál sería la banda sonora de toda la trilogía? ¿Basta con sólo una canción? Me cuesta escoger solamente una, pero creo que sería “Devil came to me” de Dover, no porque sea mi favorita sino por algo que entenderán aquellos que ya se hayan leído “El sabor de tus heridas”.


Imagínate que se te acerca una lectora que no ha leído tus libros y te pregunta por cual empezar. ¿Mantendrías el orden de publicación o intercalarías los títulos? Cierto es que se pueden leer de manera independiente. Le diría que leyera “Tu nombre después de la lluvia”, siguiera con “Contra la fuerza del viento” y terminara con “El sabor de tus heridas”, tal y como han sido publicados, para no perderse ninguno de los detalles de la trama.

¿Tienes ya algún proyecto nuevo entre manos o alguna idea en el cajón? ¡Demasiados! Ahora mismo estoy escribiendo una novela y una novela corta, planificando al detalle cuatro novelas más y dando vueltas a una historia que se me ha ocurrido hace unas semanas… Voy apuntando cosas en ratos sueltos para que no se me olvide nada, ¡aunque a veces me vuelvo un poco loca!

Para finalizar y no abusar de tu tiempo, te agradecería que respondieras la pregunta de la casa:

¿Qué pregunta nunca te han hecho y crees que es importante? ¿Nos la contestas?

Creo que nunca me han preguntado qué escena ha sido más doloroso escribir, así que… De la trilogía de Dreaming Spires, diría que la muerte de un personaje en el último capítulo de “Contra la fuerza del viento” que nos dejó a todos el shock: a los demás personajes, a los lectores y hasta a mí, que soy la mente cruel detrás de todo esto. Pero de todo lo que he escrito, incluyendo los nuevos proyectos, es otra muerte de la novela con la que estoy ahora que me hizo tanto daño que me obligó a abandonar la escritura durante unos días, y hasta a buscar alguna manera de remediar lo que yo creía que tenía que pasar con ese personaje. Pero al final me acoracé y continué con la idea original, porque me di cuenta de que el mensaje de la historia cambiaría completamente si ese suceso no tuviera lugar.

Muchísimas gracias por tu tiempo y te deseamos el mayor de los éxitos.

Ángela

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