dijous, 17 de març del 2016

París es siempre una buena idea



Por Raúl Gotor


¡Por fin tenemos lo nuevo de Nicolas Barreau!  El autor que nos encandiló con “La sonrisa de las mujeres”, vuelve para cautivarnos con una historia de amor, ilusiones y sueños a medio realizar. Nacido en Paris en 1980 es un escritor atípico, amante de su privacidad que estudió lenguas románicas en Sorbona. Envuelto en libros (trabajaba en una librería francesa) decidió encandilarnos él mismo con sus novelas obteniendo un gran éxito: “Me encontrarás en el fin del mundo”, “La sonrisa de las mujeres” o “Atardecer en París”. 

Espasa Editorial nos ofrece esta maravillosa novela, encuadernada de manera magnífica (¡la portada es bonita, pero el interior es todavía mejor!) y páginas intermedias con viñetas infantiles de color azul, protagonista omnipresente del relato.

París es siempre una buena idea nos acerca a la vida de Rosalie, una chica de familia acomodada que nunca quiso una vida fácil y no se dejó amedrentar para poder crear su propia papelería en París y convertirse en ilustradora. 

Llena de deseos y de emociones ahogadas, vive su día a día con René, su novio, sin mayor emoción que la cotidianeidad de no inhalar su propia soledad. Marx Marchais, el escritor más famoso de Francia en cuentos infantiles le ofrecerá la mayor oportunidad de su vida, ilustrar su próximo éxito: El tigre azul.

Robert Sherman, proveniente de una familia americana de importantes abogados, es experto en literatura. El destino hace que viaje hasta París para sopesar una oferta como profesor en la Universidad de la Sorbona. 

Un día, paseando por el barrio de Montmatre y en plena transición existencial, se encuentra con una pequeña librería llamada Luna Luna dónde la exposición de El tigre azul, hará que se enfrente con su ilustradora para pedir explicaciones.

¿Qué esconde El tigre azul? ¿Por qué Robert se agita de tal manera al ver el libro publicado en ese país? 

Un pasado que permanece oculto y une demasiados destinos hará que lo que comienza como un encuentro en forma de ataque se desarrolle como aquella historia de amor que todos querríamos vivir en algún momento de nuestras vidas.

Escrita de una forma muy grácil, ágil como suelen ser este tipo de novelas, Nicolas nos sumerge en el mundo de personajes muy bien definidos, una Rosalie soñadora, un Robert orgulloso pero comprensivo, un Marx un tanto huraño, una madre (la de Rosalie) clasista y una Rachel (me reservo su parentesco) muy… Rachel. 

Una historia tierna, hecha para consumirla a pequeños tragos donde, aunque previsible, la trama engancha. Nicolas nos ofrece una oportunidad para escapar de nuestra monotonía y viajar a París donde, siempre con la Torre Eiffel como centro de todo, deleitará a los amantes de historias de amor únicas.


dimecres, 16 de març del 2016

Daringham Hall. El retorno



“Un regreso esperado, un gran amor y una última esperanza”

Hoy nos despedimos con pesar de nuestros amigos de Daringham Hall, hemos descubierto secretos familiares del pasado, silencios que atronaban entre sus altas paredes e historias de amor condenadas por la distancia.

Una historia que descubrimos con “La herencia” y que fue desgranándose en “La decisión”, finalmente con El retorno descubriremos cual es el destino del hogar de los Camden y de sus habitantes, de las personas del pueblo que pueden ver su futuro en ruinas, sin olvidarnos de Ben y Kate y sus amigos Peter y Tilly.

Kathryn Taylor nos ha regalado una historia conmovedora, con sus más y sus menos, con problemas de familia, sabotajes por doquier, con un destino con ganas de jugar con nuestros protagonistas y sobretodo nos presenta una historia que llega al alma del lector.

Cada personaje es un mundo en sí mismo, desde la matriarca de la familia que ha pasado de ser una mujer fría a una pobre mujer sumida en la enfermedad, a unos primos que no lo son y podrán dar rienda suelta a sus sentimientos siempre que terceras partes no se entrometan y por descontado a un hijo recién descubierto sobre el que recaerá el peso de salvar a una familia que le había repudiado desde el principio.

Esta última entrega, cunado todo parece encajar por fin, se desbaratará todo como un castillo de naipes.

Nuestros protagonistas deberán luchar contra el miedo de perderlo todo y quizás es ese miedo el que los conducirá a un amor lleno de penas.

Kate y Ben deberán tomar una decisión, se sentirán en el olvido, se sentirán en el recuerdo, se sentirán en cada parte, se sentirán en todo el cuerpo y en el alma. ¿Será su gran amor hasta el final?

¿La familia Camden dará su brazo a torcer y aunaran fuerzas para salvar su hogar? ¿Regresará Ben para salvar Daringham Hall o para venderla al mejor postor? ¿Las raíces familiares descubrirán su verdadera fuerza?

Tal vez no logrará salvar Daringham Hall, pero vale la pena intentarlo.

Ediciones B nos ofrece una última esperanza para el amor y la felicidad, una última esperanza que seducirá al lector de tal manera que no podrá dejar de leer hasta descubrir que será de las horas del té, de la vida en la gran mansión y de los corazones de nuestros enamorados.

Una trilogía que nos ha llevado a soñar con la campiña inglesa, con sus tradiciones y que invita a reflexionar sobre las diferencias entre las clases sociales. Con ella he llorado, he sonreído y me he enamorado.

Una lectura ligera, refinada, de buen gusto, con un tempo marcado por los protagonistas, muy detallada en sus paisajes y descripciones.

Una trilogía para soñar y sufrir a lo grande.



dimarts, 15 de març del 2016

Música acuática



Por Ángela Sánchez Vicente


Hoy os presentamos Música acuática, una de las mejores obras y fábulas literarias de T. C. Boyle, el aclamadísimo autor estadounidense que cosecha buenas críticas allá por donde va a la vez que ve como se multiplica su legión de lectores incondicionales.

Es una novela muy simbólica en que los contrapuntos y los extremos se tocan en un continuo ir y venir que nunca es azaroso aunque a veces si anacrónico. 

Se nota que el autor lo pasó de lo lindo explayándose en estas dos historias paralelas en dos sitios, dos hemisferios y me atrevería a decir dos mundos opuestos. 

Realidad y ficción se entrelazan para dejar al aire el mundo, la sociedad, el ser humano, las pasiones, la naturaleza y un sinfín de ítems que nos invitan a reflexionar. 

La luz de la Inglaterra victoriana no se apaga por la oscuridad misteriosa de la selva húmeda y africana.

La trama protagonizada por Mungo Park se centra en un viaje desde escocia hacia África y la de Ned Rise en las calles humeantes de Londres en las que intenta estafar además de robar cadáveres.

A primera vista puede parecer una novela hilarante e incluso algo bizarra pero en realidad es una delicia de casi setecientas páginas que sólo sabe dejar un vacío en cuanto la acabamos de leer.

Es un gozo ver como los anacronismos y las licencias propias del autor juegan un papel muy importante en el ritmo narrativo y nos engancha a seguir conociendo a estos dos personajes tan singulares.

Todo en esta obra es especial: los protagonistas, los escenarios, las tramas individuales y la manera que tiene de saltar de una a la otra.

De nuevo es de agradecer que la editorial Impedimenta apueste por acercarnos grandes obras extranjeras que aunque no sean best-sellers tienen mucho que decir y muchas consciencias que sacudir.

Me atrevería a compararlo con las grandes fábulas de todos los tiempos e incluso en algún punto con “El principito” por la manera que tenemos de leerlo y de interpretarlo cada uno dependiendo de las propias experiencias.

No os olvidéis si os ha gustado esta obra de este talento que Impedimenta también ha publicado su novela “El pequeño salvaje”, un libro al que no veo hora para poder meterle la nariz.

Quizás es un poco extenso y se puede hacer largo en el tiempo para leer pero os aseguro que os moverá todas vuestras estructuras y os cambiará.

Este libro es oro. 



dilluns, 14 de març del 2016

Las puertas del infinito



Víctor Conde y José Antonio Cotrina unen su imaginación para presentarnos una novela a cuatro manos y diversas voces, una aventura más allá de nuestro mundo, una aventura interdimensional donde la fantasía, los sueños y las pesadillas se encuentran tras unas puertas que solo unos pocos podrán abrir.

Fantascy nos sorprende muy gratamente con Las puertas del infinito, una novela que definiremos del mismo modo que el eje de su trama: circularidad, es decir un juego sin fin, ni principio ni final, un círculo perfecto que gira sobre sí mismo buscando respuestas a infinidad de preguntas.

Una novela dividida en dos partes, con capítulos cortos, dinámicos, con una gran riqueza dialéctica y fina ironía, con el juego de contrastes que aporta cada uno de sus autores, con una profunda simbología y la creación de multitud de realidades alternativas complejas que gracias a sus detalladas definiciones el lector puede llegar a asimilar y comprender.

En la primera parte, los autores nos introducen en su mundo onírico, nos dan las pautas y las normas de sus puertas y nos invitan a cruzarlas con ellos de la mano de sus jóvenes protagonistas por separado.

Por un lado conoceremos a Rebeca, una joven que ha pasado de ser esclava a discípula de El Cerrajero, un hombre sin escrúpulos que la mandará a misiones casi suicidas para recuperar objetos escondidos.

El mundo de Rebeca es Colapso, un mundo enloquecido en el que confluyen diversas realidades alternativas a la vez.

Por otro lado conoceremos a Riddy quien dese la Mansión Infinita intentará salvar un Londres del pasado devastado por los guerreros Ikari, unos enemigos implacables, esté joven será guiado por Logan, el mayordomo de la Mansión y quizás algo más.

En la segunda parte comienza la aventura trepidante donde los dos jóvenes aperimantes deberán trabajar juntos para salvar al mundo de la total destrucción. Una de las riquezas de esta parte es ver cómo evolucionan los personajes y como chocan entre si debido a sus orígenes y dimensiones.

Una novela que en parte es como el Hysmon, la puerta definitiva que no puede ser abierta, pero en este caso es la novela que cuesta cerrar al final.

Una aventura fantástica, juvenil, donde se trata la paradoja los mundos oníricos, las dimensiones cubicas y los elementos oscuros, sin olvidar la propia oscuridad del alma humana.

Como podréis leer en la contraportada el ser aperimante, es decir tener la capacidad de ver las puertas a otras dimensiones y abrirlas otorga un poder al alcance de muy pocos, pero hay que recordar que todo poder conlleva una gran responsabilidad. ¿Podrán salvar el mundo o lo destruirán?

“Toda puerta que se abre, en algún momento debe volver a cerrarse”