dilluns, 17 de desembre de 2018

Besos robados


Acabo de terminar de leer Besos robados de Noelia Amarillo y me pican los dedos, me reclaman que explique todo aquello que me ha hecho sentir, la piel de gallina, la tristeza de una dura infancia, el amor que crece casi sin querer, la amistad y la bondad desinteresada, el amor por la literatura romántica y el ansia de descubrir quien se esconde entre las sombras y complica la vida a nuestros protagonistas.

Desde hacía mucho tiempo que no me enamoraba de la protagonista antes que del protagonistas y eso solo puede significar que nuestros protagonistas son sublimes, nos lo darán todo y he llegado a empatizar absolutamente con Cristina.

Cristina es una joven interiormente atormentada, vive encerrada en sí misma aunque a primera vista no lo parezca, es mordaz, irónica, con una sonrisa permanente, buena y generosa, pero en su infancia sufrió mucho y aquello la atormenta y la encadena en sus sentimientos, no quiere hacer daño a nadie, sin embargo se lo hace a ella misma.

Raúl es un director venido a menos que está rodando una serie para la televisión, es un hombre maduro que tras caer en un pozo muy oscuro ha resurgido para hacer las cosas bien, aunque para ello necesitará toda la ayuda de su nueva script, nuestra Cristina.

Juntos forman una pareja apasionada, tierna, capaz de enfrentarse al mundo aunque unos ataques en la ruta del rodaje harán de Cristina el verdugo y la víctima, la prensa la acorralará acusándola y aunque prefiere no decir nada será la victima de lo que más teme, Raúl duda de ella y no la cree.

¿Será quizás que Blancanieves ha encontrado a su príncipe gruñón?

Esencia nos presenta una historia que nos transporta al mundo del cine y la televisión, de sus entresijos y entrañas a la vez que al mundo de los encuentros literarios románticos, dos pasiones personales que sencillamente crean un mundo completo.

No estamos frente a una novela romántica y pasional plana, en ella hay un gran trasfondo sobre la importancia de la confianza, de la amistad y del verdadero amor. Impacta mucho leer que un “te creo” puede ser más importante que un “te quiero” cuando el primero debería darse por sentado en el segundo. Es de este modo que la autora nos muestra como una mentira puede esconder una verdad explicada con otras palabras para hacer más llevadera la realidad.

El entramado de la trama os lo dejo a vosotros para que lo leáis y para ello aquí os dejo un fragmento, si sigo será un spoiler y eso es imperdonable.

La prosa mantiene un tempo rítmico que se adapta a los personajes, las descripciones son detalladas pero concisas no distrayendo la atención de la trama y sus personajes secundarios son brillantes, en lo bueno y en lo malo.

Es actual y me ha encantado que en cierto modo el alma de esta historia sea real y que incluso la autora salga como personaje acompañada de Noe Casado, Regina Roman y Dama Beltrán, reconozco que me han arrancado una sonrisa inesperada.

Solo una petición, si “No lo llames amor” continuó en “No lo llames pasión”, espero poder leer una segunda parte donde Jota encuentre la horma de su zapato.



2 comentaris:

  1. Ayyy, muchísimas gracias por la reseña!!! Ufff, me dejas sin palabras!!!

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  2. Hola de nuevo, solo comentarte que te he hecho caso y estoy escribiendo la historia de Jota... jejeje
    Besos!

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