dimarts, 15 de maig de 2018

Saltaré las olas


Titania en su colección Fresh! Nos presenta una historia de superación, de corazones rotos, donde se demuestra que aunque la soledad y el empezar de cero de vértigo, hay que arriesgarse no solo para conocerse a uno mismo, sino para poder conocer realmente a los demás. Cada uno somos dueños de nuestro propio destino, pero debemos empezar el camino en algún punto de nuestra vida por nosotros mismos y aprender a valernos para cuando nos veamos reflejados en un espejo podernos reconocer como la mejor versión de nosotros mismos y no ser un reflejo de lo que los demás esperan que seamos.

“Porque vivir es como nadar en el mar. La gente puede darte la mano y mantenerte a flote, que parezca que no te hundes, pero con el tiempo te conviertes en un lastre demasiado pesado y si te sueltan, si tú no mueves los pies y nadas, te ahogas.” 

En Saltaré las olas, nuestra protagonista Imogen Murphy es una joven enfermera que ha vivido según su pareja, con una gran dependencia, ahora él ya no está y su gran familia numerosa no cree que sea capaz de seguir adelante sin su guía.

Es en este momento cuando nuestra protagonista con un pequeño empujón de su amiga Ava decide romper con su pasado y descubrirse a sí misma. Imogen viajará hasta Howth, Irlanda, donde se hospedará en una preciosa casa alquilada y trabajará en una residencia como enfermera.

Lo que no sabe, es que compartirá la casa con su propietario Liam O’Shea, un joven con mirada triste y que ha regresado a su hogar tras cinco años con un alma quebrada y atormentada.

Dos personajes que emprenden un viaje existencial duro y solitario hasta que sus caminos se van entrecruzando llevándoles a unir fuerzas y corazones, quizás sea difícil curar un corazón roto, pero a veces de dos rotos se puede construir uno de nuevo. 

Casi no coinciden en casa, sus horarios son totalmente diferentes y se comunican dejándose notas por la casa, una relación que irá floreciendo poco a poco hasta llegar al punto de desnudar sus almas.

Elena Castillo es una autora capaz de tocar el alma, tal y como nos demostró en su anterior novela “La probabilidad del unicornio”, ahora nos presenta una novela sensible, sencilla y rica en descripciones gracias a las cuales podréis sentir el aroma del mar, gozar de las vistas del acantilado y hacer nuevos y maravillosos amigos como Rose, Moira y el Sr. Owen, unos personajes secundarios de lujo.

Una novela reflexiva, para corazones valientes y con una asombrosa capacidad para crear una gran complicidad con el lector, estamos frente a una historia dulce y tierna, con pasados difíciles pero con una gran capacidad para evolucionar y enfrentarse al mundo con una nueva perspectiva.

Al terminar la novela, os recomiendo que hagáis como nuestra protagonista, una lista de nuevas experiencias, de nuevas cosas que queráis hacer o vivir y pongáis vuestro corazón en ello.

Aquí os dejo un billete a Howth. Recordad que lo importante no es solo el destino, sino el camino que nos llevará a él.


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