diumenge, 5 de maig del 2019

Traviesa criatura sensual


Nos reencontramos con Christina Hobbs y Lauren Billings, o mejor dicho con Christina Lauren tras quedar cautivadas por la primera entrega de su nueva saga “Wild Seasons” que se presentaba con “Dulce chico indecente” donde conocíamos a tres amigas que cometían la locura de casarse con tres desconocidos.

La primera entrega se centra en una de las parejas pero planta la semilla para que conozcamos a todos los personajes, ahora con Traviesa criatura sensual, ya les conocemos y las autoras profundizan más en la trama.

La saga en si se presenta con una gran premisa “Cuando tres amigas conocen a tres chicos en Las Vegas… todo puede -y todo acaba por- pasar”.

La estética de esta saga viene marcada por unas portadas monocromas y con la imagen del protagonista de la entrega, en este caso es de color rojo que simboliza el poder, la acción, color al que se asocia con la vitalidad, la ambición y la pasión. En todas las culturas es el color de la sangre, el fuego, el amor, el erotismo, el sexo, la pasión, al placer... Es muy atrevido, por ello se utiliza en todos los ámbitos para llamar la atención.

Un color que les queda como un guante a nuestros dos protagonistas, Harlow es una chica que muestra lo que la gente espera de ella, una niña bien, alocada y fría, pero la realidad es que cuando ama a alguien es capaz de hacer cualquier cosa, es la persona que todos querríamos al lado cuando tenemos un problema, se entrega en cuerpo y alma por sus amigos y su familia. Una familia que está pasando por un momento muy duro y ella no puede hacer nada.

Finn es responsable, maduro, lleva el negocio familiar con su padre y sus dos hermanos, la cosa no va del todo bien y deberá decidir si aceptar una oferta que no le acaba de convencer.

Lo cierto es que su matrimonio duro unas horas, pero tras ellas y un encuentro no se han vuelto a ver, aunque ambos descubrieron que no todo era lo que parecía.

Ahora se han vuelto a reunir, cada uno quiere escapar de su realidad y se embarcan en una relación carnal que se transforma en algo mucho más profundo de lo que esperaban.

Quizás tengan una segunda oportunidad o quizás la distancia los separe para siempre.

Esta segunda entrega que nos presenta B de bolsillo me ha gustado más que la anterior, la historia evoluciona para todos los personajes, no solo para los protagonistas, las autoras nos muestran más los perfiles psicológicos de cada uno y la dinámica de grupo entre todos ellos.

Surgen temas como la enfermedad, la crisis económica, la lucha por conseguir un futuro mejor, la amistad incondicional y la pasión que surge del amor real y profundo.

Al haber leído ya la primera parte hace muy poco es como continuar la historia en el punto que lo dejaron las autoras con agilidad y dinamismo.

Os dejo sus primeras páginas para que os pesque nuestro Finn. No puedo esperar para comenzar “Oscura noche salvaje”.  


dissabte, 4 de maig del 2019

El día que se perdió el amor


“A veces el amor te pone en el camino equivocado para que sepas cuánto duele”. 

Tras leer casi del tirón "El día que se perdió la cordura" no creí que fuera posible repetir hazaña, pero Javier Castillo ha conseguido que no pueda dejar de leer El día que se perdió el amor y que tras su lectura me pregunte qué será lo próximo que perderemos junto al autor en un día entre sus palabras.

La novela empieza situándonos el día 14 de diciembre de 2014 en Nueva York, donde una mujer desnuda y con unas hojas amarillentas en sus manos se presenta en una oficinas del FBI, allí será detenida por escándalo público e interrogada por el inspector Bowring, jefe de la Unidad de Criminología.

Pocas horas después aparece una mujer muerta, decapitada, una muerte que se entrelaza con nuestra mujer misteriosa dado que el nombre de la víctima se encuentra entre aquellos papeles que llevaba en la mano.

Nuestra protagonista había sido víctima de un secuestro años atrás y parece que llueve sobre mojado. El inspector Bowring pondrá su empeño en resolver el caso, hecho que le llevará a un nuevo camino y nuevos secretos sobre un caso sin resolver, el de Katelyn Goldman, una pesadilla personal de nuestro inspector.

Estamos frente a un thriller policial donde el pasado doloroso formará parte de la voz cantante de la novela, compartiéndola con la del inspector y un tercer narrador omnisciente que será un espectador de todo ello.

Esta trama nos presentará casos sin resolver, misteriosas desapariciones, secuestros y asesinatos, todo ello abriendo en nuestros protagonistas viejas cicatrices que ya creían cerradas.

Del mismo modo que seguiremos una trama criminal, el autor nos hace estremecer al sentir el dolor de las familias que buscan a sus seres queridos, a la sensación de vacío de Carla y a la falta de cariño que no recibió de pequeña. Es como un juego continuo de contraposiciones entre la maldad y el dolor con la esperanza de cerrar capítulos dolorosos.

Con una prosa fluida y con la información justa a cada paso, el autor nos mueve entre el pasado y el presente, entre diferentes lugares pero no nos suelta de la mano, nos guía por un sinuoso laberinto donde todo parece confluir en un centro que hasta el final no podremos vislumbrar.

Una novela magistral que nos presenta Debolsillo, encillamente soberbia.


divendres, 3 de maig del 2019

Toda la verdad de mis mentiras


¿Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?
Una despedida de soltera en autocaravana. Un grupo de amigos... y muchos secretos.

Hoy nos reencontramos con Elísabet Benavent, o como todas sus seguidoras la conocemos @BetaCoqueta.

La descubrimos con “Valeria en el espejo”, “En los zapatos de Valeria”, “Valeria al desnudo” y “Valeria en blanco y negro”, poco tiempo después decidió subir la temperatura en las casas de sus lectores con “Alguien que no soy”, “Alguien como tú” y “Alguien como yo”, después nos invitó a vivir la vida del rock con “Persiguiendo a Silvia” y “Encontrando a Silvia”, a principios del año pasado nos regalaba “El diario de Lola” y nos alegró el invierno con “Martina con vistas al mar” y “Martina en tierra firme” y no nos podemos olvidar de “Mi isla”, y su última aportación fue la bilogía musical “Fuimos canciones” y “Seremos recuerdos”.

Hoy regresa para presentarnos una novela reflexiva, llena de máscaras y fachadas, de verdades y mentiras, de amistad, amor, celos, cuernos, familia y mucho sentimiento.

Bienvenidos a la despedida de soltera de Blanca, un viaje en caravana por los campings y las playas del país junto a sus mejores amigos. Nuestro kilómetro cero parte de Toda la verdad de mis mentiras de la mano de Suma de letras.

Nuestros narradores son Coco, la voz principal de la novela, una joven alocada, sexy, divertida, amiga de sus amigos que guarda un gran secreto, el amor que siente por Marín, su compañero de piso y el ex de su amiga Aroa. Así que miente diciendo que aún ama a Gus, su ex, un petardo de personaje pero que sus poesías que se van intercalando son brillantes.

Marín es un chico casi perfecto, muy british como lo define Coco, pero este también guarda sus secretos y será el segundo narrador quien nos contará aquello que Coco no puede dado que lo desconoce.

Los demás viajeros son Aroa, una mujer diez, Loren quien sabe guardar secretos y se pasa el día intentando poner paz entre todos y como no Blanca, la sensata del grupo que se va a casar.

Todos son muy diferentes entre ellos, el lector tendrá más afinidad con unos que con otros y se quedará con las ganas de estirar alguna oreja.

Esta historia es un reflejo de la amistad, de los lazos que nos unen, una obra de personajes, de sentimientos intensos que nos invita a reflexionar sobre las verdades y las mentiras, todos tienen secretos y mienten para no romper el grupo aunque cierto es que no se pueden mentir a sí mismos y este hecho conlleva una carga.

La prosa de la autora nos invita a ser uno más del grupo, Coco como narradora nos habla de manera directa, nos explica sus verdades y sus mentiras, sus deseos y su dolor, un hecho que transforma una novela de más de quinientas páginas en un suspiro.

Amena, divertida, dulce y con una clara evolución, los personajes empiezan de una manera más bien formal, mantienen su máscara claramente pero a medida que queman kilómetros es como una borrachera que les suelta la lengua y se muestran tan imperfectos y humanos como son.