divendres, 15 de setembre del 2017

El Príncipe Lestat y los Reinos de la Atlántida



Olvidémonos de vampiros quinceañeros enamorados y paliditos que no tienen más recorrido que una breve aparición en la historia literaria centrada en vampiros y seres sobrenaturales y regresemos a la madre de las buenas historias de colmillos.

Anne Rice ha regresado con sus “Crónicas vampíricas” de la mano de Ediciones B en su colección La Trama.

Antes de hablaros de la novela en si quiero alabar el formato del libro, tapas negras como la noche y paginas bañadas en azul lapislázuli y con letras bañadas en plata y azul son sus señas de presentación, una oda a la oscuridad de la noche, al momento de vida de los vampiros y un detalle al tener en cuenta su título El Príncipe Lestat y los Reinos de la Atlántida.

Reconozco que al leer el título la sensación fue extraña, no veía como podría la autora casar un tema con el otro, pero lo ha hecho y con sobresaliente, en ella recupera el hilo de la entrega anterior y la profundidad de sus inicios en sus personajes.

Muchas referencias hay a sus personajes anteriores, no solo a los que soportan el peso de la trama, sino aquellos que van cruzando sus no vidas con ellos, pero este hecho no os debe preocupar, al final de la novela encontraréis  dos apéndices detallados, el primero se centra en los personajes y lugares de las Crónicas Vampíricas y el segundo es una guía informal sobre ellas con un breve resumen de cada novela.

En esta entrega nos encontramos con Lestat, coronado Príncipe y con la intención de gobernar a los de su especie con la mayor armonía, pero reconozcamos que sería muy aburrido para ellos y para nosotros, así que aparecen en escena unos nuevos seres arraigados en la mitología, no son humanos, no son vampiros, pero son fuertes y poderosos, incluso capaces de extinguir a los vampiros.

Una novela que escapa de demostraciones de chupar sangre y se centra en hilos de poder, amor, envidia, traición, existencialismo y la supervivencia de toda una raza. Una historia que fluye entre sus páginas, donde nos reencontraremos con Louis, Amel, Armand y su mundo.

Una prosa rica en descripciones excesivamente detalladas pero con trasfondo profundo y señorial, unos personajes que novela tras novela son sólidos por sí mismos y que sus fieles seguidores conocen mejor que bien.

Un toque de originalidad, de vuelta de tuerca, de lanzarse al vacío por parte de la autora al mezclar espíritus antiguos con vampiros y la humanidad, un giro brillante solo hábil para mentes abiertas con ansias de reencontrarse con el mito.

Pura belleza y uno de los mejores títulos de la saga.


dijous, 14 de setembre del 2017

Todas las canciones de amor que suenan en la radio



La erótica del poder tiene nombre propio y es Ryan Riley un hombre con los ojos azules del pacífico, un cuerpo de infarto, una inteligencia aguda y una sonrisa capaz de desarmar a un ejército, sin olvidarnos de su tormento que quizás empecemos a descubrir en Todas las canciones de amor que suenan en la radio, primera entrega de una trilogía de alto voltaje firmada por Cristina Prada quien se recrea en las fantasías de cama y en dos protagonistas a los que les cuesta reconocer que del odio al amor hay un paso y viven en una auténtica montaña rusa.



Booket nos presenta también a Maddie, una joven independiente, que ha sufrido lo suyo en la vida pero que gracias a sus mejores amigos sigue adelante consiguiendo un trabajo que le encanta, con un jefe que es un buenazo y donde el jefe de su jefe es Ryan Riley.



Sus mundos chocan en cuanto sus miradas se entrelazan y aunque ella no quiere nada con su jefe y él no quiere nada con nadie que trabaje para él las cosas se les complican aterrizando en una cama.



La propia autora hace referencias a “Cincuenta sombras de Grey” anulando la posibilidad de que el lector lo haga de manera propia, una historia con pinceladas parecidas pero con raíces de momento diferentes.



Sus personajes secundarios son de lujo, Alex y James, los gemelos más maravillosos del mundo, y Lauren quien ahora trabaja con ella pero que fueron todos juntos a la Universidad crean un contrapunto entre la amistad y la obsesión.



La prosa es fluida, las descripciones detalladas al extremo y no nos podemos olvidar del marco de fondo como es la maravillosa ciudad de Nueva York que adquirirá presencia propia como un personaje más.



Del mismo modo que cada escena importante para los protagonistas viene marcada con una referencia musical, desde los éxitos de los años cuarenta hasta Lady Gaga, banda sonora propia digna del propio título de la novela.



La trama de Maddie y su familia es muy emotiva y arranca alguna lágrima, pero marca un antes y un después en ella y en una promesa que no podrá cumplir.



Al ser una primera entrega el final puede ser bueno, malo, muy bueno o muy malo, y quizás por ello la autora decide narrarlo en la voz de los dos protagonistas, primero en la voz de ella y después en la voz de él. Del mismo modo que nos regala el primer capítulo de la siguiente entrega “Todas las canciones de amor que aún suenan en la radio”.



Tomad un Martini Royale con vuestros nuevos amigos y preparaos para ser seducidas.



Continuará…

 

 

dimecres, 13 de setembre del 2017

El café de los pequeños milagros



Por Ángela Sánchez Vicente


¡Suspirar, suspirar y volver a suspirar! ¿Qué es el verdadero amor si no eso? Una sensación de plenitud y grandeza que te hace súper poderoso y te sacude todos los esquemas.

De nuevo nos encontramos con las bellas novelas de Nicolas Barreau, el autor que ya nos enamoró con La sonrisa de las mujeres, Atardecer en París y París es siempre una buena idea vuelve una vez más para hechizarnos de nuevo y enseñarnos algo más sobre nosotros mismos y el amor.

En El café de los pequeños milagros conoceremos a nuestra nueva amiga Nelly, un tanto cerrada, tranquila, lectora compulsiva y algo miedoso que nunca vestiría un abrigo rojo y que por nada en el mundo se subirá a un avión.

Ella vive un amor apasionado en su mente con su profesor de filosofía y ante la indiferencia de este decide mandarle una carta confesándole sus sentimientos. Esto provocará que la joven quiera viajar y acabar su tesis sobre Virilo en Venecia.

Rápidamente aprende que no se puede decir nunca de esta agua no beberé dado que el camino es largo y te puede entrar sed. La siguiente imagen que nos muestra el autor es ella vestida de rojo sentada en un avión de camino a su destino.

Su destino en el sentido más amplio de la palabra dado que ella que es muy supersticiosa y con olfato de brujita, será aprender a darse cuenta de que las casualidades y los encuentros fortuitos no lo son tanto y a creer en los pequeños milagros que escriben y determinan nuestro destino.

Los milagros ocurren cada día si tenemos la fuerza de soñarlos, si lo intentamos nos enseñan a transformar nuestra vida en lo deseado y adecuado así como a aprender a ser fuerte y a ver como la fuerza del amor nos liberamos y a golpe de viento liberamos el cielo y nuestra mente de tormentas.

Será que se ha contagiado de su alocada prima o el viaje le ha sentado demasiado bien.

La remilgada y achicada joven será cada día más fuerte y despreocupada y podrá mostrar su mejor faceta.

El profesor, Valentino, un americano descarado y un aluvión de personajes animados darán gran dimensión a la novela que se pasea por Venecia con sumo cariño y unas descripciones que nos ayudan a entrar en él de un salto.

¿Os queréis perder en la novela que nos conducirá al viaje personal de esta chica a la que adoraréis?

Gracias a Suma de letras podéis ir al encuentro de esta novela y de esta gran protagonista para convertir el ocre otoño en una estación colorida.

Un buen café o chocolate caliente son los mejores compañeros para esta dulce lectura en la que todo sale bien de la manera más natural.


dimarts, 12 de setembre del 2017

Un lugar para nosotros



No todos los días uno recibe una invitación formal para regresar a la casa familiar, un lugar que para unos es un hogar y para otros el lugar de donde escapar, huir y encontrarse a sí mismos.

Los señores Winter, a partir de ahora David y Martha quieren celebrar una fiesta por el ochenta cumpleaños de la matriarca, pero como en todas las ocasiones especiales nada es azaroso ni la fiesta es solo un cumpleaños.

David y Martha se están haciendo muy mayores y quieren dejar las cosas claras antes de faltar, habrá un anuncio importante donde se sacudirá el árbol genealógico desde sus cimientos y puede que al almuerzo que es solo para la familia estén todos los que están pero quizás no todos los que son.

Un lugar para nosotros es la octava novela de Harriet Evans, una joven con un toque sencillo y llano al escribir pero con una tonalidad de profundidad en los sentimientos y en la construcción de sus personajes.

Cierto que sus descripciones son muy detalladas y si cerráis los ojos os encontrareis en Winterfold, una solariega casa en Somerset, con sus vecinos, sus prados y sus atardeceres.

Esta novela nos explicará no solo una saga familiar de principio a fin, sino que ira saltando del presenta al pasado, de bellos y amargos recuerdos y cimentando poco a poco el futuro de hijos y nietos.

Una historia que empieza presentando a los personajes a medida que estos van recibiendo la invitación y como este hecho les afecta, en el centro de la novela nos encontraremos en la fiesta de Nochebuena donde verdades y mentiras se confabularan entre papeles de regalo, en su tercera parte conjugaremos lo que fue y lo que es dejando para el final un recuerdo y una despedida que os encogerá el corazón por su dulzura y amor.

Umbriel ruega que confirméis vuestra asistencia, hay que preparar el escenario, los canapés y la mejor manera de controlar las verdades que fluirán junto a un amargo champan.

Acompañadlos en su honor, calzad sus zapatos y viviréis de una misma familia diversas vidas, los jóvenes abriéndose paso a mundo y los mayores dejando testimonio de aquello que no quisieron que fuera y fue.

Simplemente maravillosa, dulce sin ser empalagosa, con alguna lágrima que se escapa de emoción y con muchos grilletes y corazas que irán desnudando corazones engañados, escondidos y dolidos.

Aquí os dejo vuestra invitación.