dilluns, 25 d’abril del 2016

El cas Santamaria



Per Àngela Sánchez Vicente


Tenim entre mans El cas Santamaria, la darrera novel·la de l’Andrea Camilleri, mestre de les novel·les detectivesques i d’intriga i pare literari del Comissari Montalbano.

En aquest cas el protagonista és en Mauro Assante, un home de negocis que treballa per la transparència de la banca italiana. Si alguna característica té aquest pare de família és la seva integritat i la seva bona feina.

Un estiu calorós s’ha de quedar a redactar el que serà l’informe sobre la Banca Santamaria. Un  informe que li serà difícil de redactar doncs està advertit que serà mirat amb lupa i que cada acció serà vigilada. 

Tot es complicarà d’una manera encara més calorosa amb l’arribada d’una morenassa que li picarà a la porta. Impossible concentrar-se amb tanta bellesa però... qui és?

Una novel·la en que les finances, els casos d’estafes bancaries i la corrupció estan a l’ordre del dia i es barregen amb les passions més intimes.

Sovint, l’Andrea Camilleri ens sorprèn amb novel·les com aquestes en que no li fa falta que en Montalbano treballi i son uns altres personatges els que prenen les rendes de la trama tot i que sigui als mateixos escenaris. Tal i com va passar a “Un dissabte amb els amics” ens mostra la seva llibertat literària doncs no cal que segueixi el ritme tan esquemàtic i atractiu del Comissari i juga amb els personatges d’una manera molt diferent sense deixar de ser brillant.

De cara a aquesta primavera és una molt bona oportunitat per descobrir-lo com a autor i enganxar-s’hi de cara a les vacances.

De fet, Edicions 62 ens regala aquesta nova entrega però per aquells que li agafeu afició, podeu trobar títols com  El somriure de l’Angélica, El joc de pistes, El joc de miralls, Un dissabte amb els amics, La forma de l'aigua, El lladre de pastissets, El gos de terracota, La veu del violí, L'excursió a Tíndari, L'olor de la nit, Un gir decisiu, La paciència de l'aranya, La lluna de paper, Foguerada d'agost, Les ales de l'esfinx, La pista de sorra, El camp del terrissaire, L'edat del dubte, La dansa de la gavina i Una escletxa de llum.

Cada nova entrega té un color particular, un matís únic i una trama conjugada a la perfecció.

És difícil no caure a la seva trampa doncs la seva fama se l’ha treballat i se l’ha guanyat amb molt de mèrit.

Què, us ve de gust fer un nou amic? Descobrireu un gran autor que a part de tenir un protagonista “fetiche” té grans novel·les protagonitzades per personatges mundans i víctimes de les seves passions.


Free Soul



Hoy tengo el honor y el placer de presentar la última novela de una buena amiga de La Petita Librería, Ana R. Vivo no es solo una gran escritora sino una gran persona, quien personalmente nos mandó un ejemplar de Free Soul dedicada con todo el cariño del mundo.

Muchas la conoceréis como Dana Jordan, autora de “Oscura fascinación”, “Sublime tentación” y “Ciega obsesión”, pero ya os aviso que con esta novela os seducirá a toque de jazz y con la magia de la ciudad de Nueva Orleans.

Espero que creáis en el poder del corazón, la fuerza del perdón, la liberación del alma y de la magia del más allá.

Vamos a vivir en la piel de Marie, hija de un hombre cajún y de una joven de clase alta, cuando el padre de ella va a buscarlas se las lleva lejos de Nueva Orleans y les organiza la vida.

Marie crece creyendo que su padre dejó que se la llevaran y que no lucho por salvarlas pero años más tarde cuando ella misma desea escapar de su propia vida recibe la carta de un amigo de su padre pidiendo que vaya a verlo, este está enfermo y la necesita.

No sabe si lo hace por huir o por la necesidad de redescubrir sus raíces, pero Marie se plantará en el Free Soul, el bar de su padre y descubrirá con los ojos de una adulta que no todo lo que creía era verdad ni que su vida posterior era lo que realmente deseaba su corazón.

En nueva Orleans se reencontrará a sí misma, despertará su corazón a Lance, el joven amigo de su padre, una persona noble, sincera y de gran corazón, se reencontrará con su padre y juntos curaran las cicatrices del pasado.

Pero todo ello envuelto en una espesa oscuridad tramada por un titiritero que no muestra sus fauces hasta el final dejando al lector con una amarga sorpresa pero ayudando a entender los roles de más de un personaje secundario.

Si digo que la novela me ha gustado me quedo corta, me ha encantado pasear por las orillas del rio, escuchar el jazz subiendo por las escaleras o celebrando el Mardi Gras, y eso solo ha sido posible gracias a las descripciones detalladas y a una prosa ágil que atrapa al lector en su partitura y no le deja escapar.

Los personajes son complejos y muchos de ellos esconden más de un secreto en su alma, el tío Matt y la tía Nora son solo un ejemplo de ellos, pero uno de los que más me ha llegado ha sido Jeff, un amigo de su padre y su propio ángel de la guarda.

Una novela profunda donde se mezcla la magia cajún con temas como la corrupción, la envidia, los celos, las adicciones y sobretodo los sentimientos de abandono y reencuentro entre un padre y su hija.

Solo recordad “Si quieres a alguien de verdad, deja que vuele lejos de ti, porque si te quiere, volverá y será para siempre”

Editorial Vanir cuenta ahora entre sus filas con una gran autora que dará mucho que hablar y si no me creéis, el tiempo dirá.


diumenge, 24 d’abril del 2016

El año sin verano

Por Raúl Gotor


Booket nos vuelve a sorprender ésta vez de la mano de Carlos del Amor mediante su incursión en la novela. Su segundo libro, El año sin verano es una delicia, afianzando su éxito tras la publicación en 2013 de “La vida a veces”.
 
Carlos del Amor, periodista y colaborador de radio, nos ofrece un relato vivencial y plagado de sentimiento que no nos puede generar ningún tipo de apatía. Un relato llano, carente de retórica banal, donde los personajes son pequeñas cajas de sorpresas que has de ir desenvolviendo poco a poco.
 
Nuestro protagonista, un periodista-escritor en plena crisis de la “hoja en blanco” se encuentra un 2 de Agosto el manojo de llaves vecinales de la portera de su edificio, totalmente vacío a causa de las vacaciones estivales. Ni corto ni perezoso, decide entrar una a una en las casas desnudando secretos, historias de amor e incluso asesinatos. 
 
Según vayamos ¿cotilleando? descubriremos las historias de unos vecinos que podrían ser los nuestros propios. Historias desgarradoras y conmovedoras, que harán que el lector empatice totalmente, de manera distinta, con cada uno de los personajes. 
 
Historias, que gracias a la fácil expresión del autor, su cercanía en prosa y su sencillez a la hora de plantear la vida, hará que devoremos en pocas horas unas vidas de años, forjadas a través de los tiempos, creadas en los albores de los primeros llantos y acunadas bajo el foco de sus propias postrimerías.
 
Un relato donde Carlos del Amor nos hace replantearnos varias cosas, ¿qué relación guarda nuestro protagonista con el propio Carlos? Quizás más de la que nos dice, quizás sus miedos sean los mismos que los del autor. ¿Quién es verdaderamente el protagonista?
 
Personalmente a nuestro periodista lo veo como un simple orador, el canal por el cual fluyen las emociones tal como las propias páginas del libro… Simón se yergue como mi verdadero antihéroe en esta historia, por diversos motivos que no podría desvelar sin provocar reacciones airadas del futuro lector.
 
Gracias Simón, Ana, Héctor, Amalia, Margarita, Marcos… por dejarnos entrar en vuestras casas, pensamientos y delirios. Hoy mismo, cuando introduzca la llave en mi portería, no podré dejar de volver la cabeza a cada una de las puertas que me cohabitan, imaginando qué se esconde detrás de cada mirilla… 


divendres, 22 d’abril del 2016

Entrevista Santiago Roncagliolo



El ganador del Premio Alfaguara de novela y del Independent Foreign Fiction Prize  vuelve con un apasionante crimen en la Lima de los años noventa. Una poderosa historia de iniciación: en el sexo, en el crimen, en la vida.

Con el miedo como eje temático, Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) es uno de los novelistas más reconocidos de su generación en lengua española.


Ha publicado las novelas negras La pena máxima (Alfaguara, 2014) y Abril rojo (Premio Alfaguara de novela 2006 e Independent Foreign Fiction Prize), el thriller psicológico Tan cerca de la vida (Alfaguara 2010) y las comedias ácidas Óscar y las mujeres (Alfaguara, 2013) y Pudor (Alfaguara, 2004), esta última llevada al cine. 

Como periodista, es autor de una trilogía sobre el siglo XX hispano: La cuarta espada, El amante uruguayo y Memorias de una dama. La revista Granta lo seleccionó entre los mejores escritores de su generación.

The Wall Street Journal lo nombró uno de los próximos García Márquez. El diario inglés The Guardian colocó Abril rojo entre las grandes novelas escritas sobre el Perú.

Hoy vamos a hablar con él para conocerle mejor y profundizar en su última novela.

¿Cuándo sintió por primera vez que el mundo de las letras le estaba esperando? ¿Fue un impulso o lo llevaba meditando tiempo atrás? En el Perú de los noventa, ser narrador parecía imposible: un trabajo para candidatos a presidente capaces de escribir novelas con setecientas páginas y doscientos personajes. Yo escribía a escondidas. Estaba seguro de que nunca podría ser "un escritor", pero quería contar historias. Luego descubrí que escribiendo podía ganarme la vida: fui periodista de investigación, guionista de culebrones, negro de discursos políticos... Nunca creí que podría dedicarme a los libros. Ahora que lo hago, aún recuerdo esos tiempos y me considero un privilegiado.

Si pudiera hacer un viaje en el tiempo y organizar una cena literaria ¿Quiénes serían los invitados? ¿Qué autor estaría sentado a su lado?  Me encantan los autores de terror del siglo XIX. Montaría una cena de carnaval enmascarado con Edgar Allan Poe, Mary Shelley, Bram Stoker, Óscar Wilde (por Dorian Gray), Stevenson... Beberíamos vino tinto espeso y absenta. Y si no fuera tan anti ecológico, sacrificaríamos un cordero. 

¿Cree que las redes sociales y la oportunidad de feedback le aproximan más al lector? Al lector, el colega escritor, el periodista, el organizador de eventos literarios, el editor... Las redes sociales crean redes sociales alrededor de ti, y eso es muy útil. Pero hay que saber cuál te conviene. Yo uso una cuenta de Twitter que se refleja en Facebook. Y ya está. No puedes pasarte el día mirando el teléfono.
“La noche de los Alfileres” es una obra llena de violencia. La violencia como leitmotiv tanto en actitud como en respuesta adolescente a la opresión ejercida por la sociedad en general y personificada en la autoridad escolar en particular. 

¿Cuánto de real hay actualmente en la sociedad peruana en cuanto al tema de violencia, y como ha cambiado en estas últimas décadas? La violencia forma parte del ADN latinoamericano. No se destruye, solo se transforma. Hoy en día, en Lima como en Buenos Aires, México o Bogotá, no te toparás con un comando marxista. Pero sí con un secuestrador exprés, un ladrón armado o un policía corrupto. Ya no morirás por una causa, pero aún puedes morir con una bala en la cabeza. 

¿Podríamos decir que los adolescentes peruanos son aquellos que más afectados se encontrarían ante ella? Los adolescentes son los más afectados donde sea por lo que sea. La adolescencia es la edad en que se recluta a los terroristas. La edad en que la gente sale más a la calle a manifestarse. Un adolescente aún está dispuesto a ponerse furioso por cosas que los mayores aceptamos resignados.

En la novela nos encontramos con los jóvenes Manu y Moco los más reaccionarios y unos personajes totalmente influenciados por sus figuras paternas y la visión que tienen de ellas. ¿Hasta qué punto su propia vivencia está reflejada en esta relación paternal? Los personajes de esta novela están enormemente presionados para ser hombres. Viven en un mundo explosivamente masculino, donde se debe mostrar virilidad en cada gesto, en cada palabra. Pero las figuras varoniles que deberían inspirarlos, sus padres, están ausentes o rotos. Tienen que ser hombres pero no saben cómo se hace eso.


La señorita Pringlin es una figura propia de la autoridad de ciertos colegios y ciertas sociedades y épocas. ¿Cuál es su opinión sobre la evolución de la figura del maestro a lo largo de estas dos últimas décadas? Sin duda, los maestros de hoy son infinitamente más igualitarios, creativos y amigables, por suerte. Va imponiéndose el concepto de conocimiento como algo que se produce colectivamente. Antes, el conocimiento era visto como una proyección desde la autoridad. Y la educación, como una introducción al rigor disciplinario. La señorita Pringlin representa, más que a los maestros, al poder. Los poderosos no creen hacer las cosas en beneficio propio. Están seguros de hacer las cosas por el bien de sus súbditos, que según ellos, no saben lo que les conviene. 

Entiendo el miedo como una línea continua en el argumento de la novela. ¿Cuál cree que son los miedos, personales o no, que atenazan a la sociedad del Siglo XXI?  Europa tiene miedo del mundo exterior: los inmigrantes, los refugiados, los terroristas, son lo mismo para muchos europeos. Los europeos más nacionalistas ya ni siquiera creen en los demás europeos. Europa es, como algún personaje de mi novela, una señora encerrada en un sótano, aterrada cada vez que oye abrirse la puerta.

¿Y cuáles eran a la edad de Beto y compañía? Ellos tienen miedo de ser diferentes. Su entorno castiga al raro, al afeminado, al sensible... Y todos entran en esas categorías. Por eso deciden tomar el poder, dejar de recibir órdenes, no someterse más. El problema es que todo va a salirles muy mal...

La relación entre Carlos y Pamela me ha parecido como lo más “normalizado” que encontramos en las páginas de este libro. Me ha sorprendido el rumbo que ha tomado su futuro ¿Se planteó un final diferente para esta pareja del que finalmente se ha plasmado en sus páginas? No. Siempre digo que mis personajes oscilan entre perdedores y psicópatas. Y a menudo, los unos se convierten en los otros. Hacen cosas terribles pero las hacen por amor o amistad. Me obsesiona la ternura de los monstruos.

¿Nunca pensaste en detallar mucho más el presente que viven los personajes de la novela, todos ellos, al igual que con Carlos y Pamela? Me gusta que el lector se imagine el resto de la vida de los personajes. Las buenas novelas también se disfrutan por lo que callan.

De todos los personajes, tanto protagónicos como secundarios ¿Cuál ha sido el más difícil de tejer psicológicamente? La señorita Pringlin, porque no habla. Es tan protagónica como sus cuatro estudiantes, pero solo la vemos a través de los ojos de estos chicos. Había que atisbar su humanidad a través de unos narradores que no se la conceden.

Personalmente me encanta el thriller y los personajes bien definidos. ¿Costó crear una temática como la que se nos presenta en “La noche de los alfileres” sin caer en ambigüedades, estereotipos o prejuicios? La mitad del trabajo fue corregir la novela. La primera versión contaba el argumento básico, pero ocurrían muchas cosas extremas que hacía falta desarrollar. Para hacer verosímil la acción, fue necesario un año más construyendo la atmósfera de la sociedad y las historias individuales de los personajes. 

La homosexualidad es un tema tratado abiertamente en el libro manteniendo los balances de grises (una persona no ha de ser ni buena ni mala por su simple orientación sexual) ¿Una persona como usted que vivió de pequeño en una fase histórica diferente de la actual y que ahora vive el presente también a través de los ojos y vivencias de sus propios hijos, qué opinión tiene sobre los temas de bullying escolar los cuales pueden acabar en finales muy trágicos como no tan excepcionalmente solemos ver en los medios de comunicación? Hoy en día, al menos existe una palabra como "bullying". Hace años, no se consideraba un problema. Era lo que los chicos hacían normalmente. El hecho de que conozcamos esas historias ya es un progreso. Antes, esos finales trágicos eran inexplicables, y por lo tanto, inevitables. Pero ni siquiera se hablaba de ellos. 

Para finalizar y no abusar de su tiempo, le agradecería que respondiera la pregunta de la casa:

¿Qué pregunta nunca le han hecho y cree que es importante? ¿Nos la contesta?
P-¿Qué partes de "La noche de los alfileres" son autobiográficas?
R-Me parece una pregunta demasiado personal. Siento no poder responderla.



Muchas gracias por atendernos

Raúl Gotor

La Petita Llibreria